¿Latino? Para nada…

El actor Charlie Sheen, cuyo verdadero nombre es Carlos Irwin Estévez, asegura no sentirse latino, aunque su abuelo fuera español, pero reconoce que sí le atraen la comida y las mujeres latinas.

Acoso policial a latinos deja indignación y temor

Un caso por acoso policial contra latinos fue lanzado en 2009 por el Departamento de Justicia tras reiteradas denuncias por violación de los derechos civiles contra la minoría étnica en East Haven, un pueblo de 30,000 habitantes situado al noreste de Nueva York.

En el paladar anglo

Los platos latinos contabilizan legiones de adeptos en Estados Unidos. La gastronomía tradicional como el lechón asado, el mole o los tamales conviven con propuestas más creativas, pero todos ellos incorporados al menú del país de la hamburguesa.

Músicos latinos se toman las discotecas

Ya ha conquistado las listas de éxitos. La música latina triunfa con holgura en los mercados, incluido el estadounidense, donde literalmente arrasa entre el público.

Éxodo de latinos

Los estudiantes hispanos han empezado a desaparecer de las escuelas públicas de Alabama, en Estados Unidos, tras el fallo judicial que respaldó la dura ley estatal para detener a los inmigrantes que carecen de permiso de residencia en el país.

Denis es el cuarto entre los latinos

En un homenaje al Mes de la Herencia Hispana, un panel de expertos de las Grandes Ligas está elaborando un ranking de los mejores peloteros latinos retirados y el nicaragüense Denis Martínez figura en el cuarto lugar entre los lanzadores abridores.

Triunfaron en español

Eva Longoria, George López, Jessica Alba, Michael Peña y Demi Lovato presentarán los premios ALMA, que recompensan los logros de los artistas latinos en Estados Unidos y que se entregan el 10 de septiembre en Santa Mónica.

Éramos tan vagos

Durante mucho tiempo, y aún hoy, fue creencia popular de que, en buena medida, los problemas de América Latina se debían a que sus habitantes eran holgazanes. Y las explicaciones iban, desde el clima caluroso, hasta el racismo: los latinos serían vagos por cuestiones culturales o, más bien, genéticas. Esta falsedad tapa la real causa de la falta de trabajo: las leyes laborales coactivamente impuestas por los Estados y otras regulaciones que prohíben trabajar, por ejemplo, el que ganaría menos que el salario mínimo enfrenta la desocupación o el “trabajo en negro”. Los salarios no se aumentan con leyes que exijan un nivel mínimo, sino con inversión de capital que demande más trabajo.

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