Hay temor entre la comunidad hispana por la ley que se aplica en Alabama contra los inmigrantes. LA PRENSA/ AP/

Éxodo de latinos

Los estudiantes hispanos han empezado a desaparecer de las escuelas públicas de Alabama, en Estados Unidos, tras el fallo judicial que respaldó la dura ley estatal para detener a los inmigrantes que carecen de permiso de residencia en el país.

AP

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Una trabajadora educativa en Albertville —una comunidad con una amplia industria avícola que emplea a muchos obreros hispanos— dijo que muchas familias podrían dejar el poblado el fin de semana para mudarse a otros Estados.

Aproximadamente el 22 por ciento de los 4,200 estudiantes de la comunidad son hispanos. “Vi a una madre hispana esta mañana en el pasillo de nuestro centro comunitario de aprendizaje, donde los alumnos se inscriben y se dan de baja.

Me miró con lágrimas en los ojos. Le pregunté: ‘¿Se va usted?’, dijo ‘sí’ y me abrazó, llorando”, dijo la trabajadora, que habló a condición de guardar el anonimato porque no es una vocera autorizada. En un intento por tranquilizar temores de que la ley pudiera derivar en arrestos, la misiva le dice a los padres que los datos de inmigración se emplearán para estadísticas. “Tengan la seguridad… de que no habrá problema si ustedes pueden o no están dispuestos a proporcionar… los documentos”.

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Los estudiantes hispanos han empezado a desaparecer de las escuelas públicas de Alabama, en Estados Unidos, tras el fallo judicial que respaldó la dura ley estatal para detener a los inmigrantes que carecen de permiso de residencia en el país.

Las autoridades educativas dicen que gran cantidad de familias de inmigrantes han retirado a sus hijos de las escuelas o los mantuvieron en casa esta semana, temerosas de atraer la atención de las autoridades si enviaban a los muchachos a clases.

No se tienen cifras precisas a nivel estatal. Pero varios distritos con grandes cantidades de alumnos inmigrantes inscritos —desde pequeños pueblos hasta grandes distritos urbanos— reportaron un éxodo repentino de hijos de familias hispanas, algunos de los cuales les dijeron a las autoridades que saldrían del Estado para evitar tener problemas con la ley, la cual requiere que las escuelas verifiquen el estatus migratorio de los estudiantes.

Hay tanta ansiedad que el supervisor educativo en una de las ciudades más grandes del Estado, Huntsville, acudió el jueves a un programa televisivo en español “para intentar tranquilizar a los preocupados padres”.

En el caso de esta ley, nuestros estudiantes no tienen nada que temer”, dijo Casey Wardynski en un español titubeante.

Llamó a las familias a enviar a los alumnos a clases y explicó que el Estado solo trata de recopilar estadísticas. La Policía, insistió, no está involucrada en las escuelas. En el condado de Montgomery, más de 200 estudiantes hispanos no se presentaron a clases.

Las autoridades le están pidiendo encarecidamente a las familias de inmigrantes que no den de baja a sus hijos. La ley no le prohíbe a nadie asistir a la escuela, dicen, y ni los estudiantes ni los padres serán arrestados por intentar obtener una educación.

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