EFE/ VIDA
Los platos latinos contabilizan legiones de adeptos en Estados Unidos. La gastronomía tradicional como el lechón asado, el mole o los tamales conviven con propuestas más creativas, pero todos ellos incorporados al menú del país de la hamburguesa.
Dejemos algo claro: los cocineros hispanos, en EE. UU. sofríen, aliñan, rellenan, hornean, ensartan, reinterpretan recetas, perfuman moles barrocos y dosifican el uso de especias y hierbas sin complejos. “La cocina latina en general y mexicana en particular ha tenido un crecimiento grandísimo”, en momentos en que el “paladar estadounidense ha cambiado mucho y ahora le gusta los sabores más fuertes, intensos y algo picantes”, asegura a Efe Richard Sandoval, una figura hispana de fogones que cuenta hoy con una treintena de establecimientos en este país.
Pues bien, potente y sabroso o sutil, ligero y perfumado, el cebiche es, sin duda, una de las cotas de la gastronomía latinoamericana que triunfa en los locales estadounidenses.
Hoy no hay comensal que se resista a una fresquísima corvina sacramentada con zumos cítricos y en armonía de ají, cebolla morada y cilantro, en su versión más clásica.
Casas de comida, donde el producto es irreprochable y subsiste el respeto al hallazgo antiguo, no pueden faltar.
Por ejemplo, Guayacán (Miami), referente de la cocina centroamericana, sobre todo nicaragüense, con dos platos que están para santiguarse: el pargo frito entero a la Tipitapa y la carne a la parrilla de carbón, al estilo “nica”.
“Es importante mantener la cocina tradicional para que las nuevas generaciones de latinos nacidos en EE. UU. conozcan sus raíces, comidas y sabores”, afirma Esperanza Vargas, que comanda desde hace 24 años este local al que acuden “latinos, anglos y turistas”, dice, con el reclamo de una cocina buena, bonita y abundante.
Y si el mole, poblano o oaxaqueño, oscuro y denso, especiado, puede considerarse un plato glorioso de la gastronomía latinoamericana, la suculenta feijoada, el plato más emblemático de Brasil, no le va a la zaga en fervorosos partidarios.
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