La dictadura de Ortega intensifica la represión contra la Iglesia católica en Nicaragua con el reciente secuestro de monseñor Juan Abelardo Mata.
Iglesia Católica
Opositores condenan detención y desaparición de monseñor Mata
El régimen de Daniel Ortega ordenó la noche del lunes 29 de junio, el secuestro de monseñor Abelardo Mata, obispo emérito de Estelí.
Régimen estrangula a Diócesis de Estelí. Opera con el 47 % de sus sacerdotes
Diócesis de Estelí ha sido una de las más golpeadas por el régimen Ortega-Murillo. Está acéfala y su administrador ad omnia cumplirá dos años preso
Nicaragua´s Bishop Abelardo Mata Missing; Church Says Ortega Police Took Him by Force
The retired Catholic bishop disappeared after Nicaraguan police allegedly removed him from his home. Church officials say the 80-year-old requires urgent medical care.
Monseñor Abelardo Mata desaparecido por régimen de Ortega
Monseñor Abelardo Mata está desaparecido tras ser sacado por la fuerza el lunes pasado en la noche de su casa en Tisma, Masaya, por la Policía del régimen Ortega-Murillo.
Salud de monseñor Abelardo Mata en riesgo por dictadura
La salud de monseñor Abelardo Mata, de 80 años, está en riesgo bajo casa por cárcel en Tisma. Piden a la CIDH medidas cautelares ante la dictadura.
Quiénes son los lefebvrianos, el grupo ultraconservador excomulgado por el Vaticano luego de desafiar al papa León XIV ordenando a 4 obispos
Conoce quiénes son los lefebvrianos, el grupo ultraconservador católico excomulgado por el Vaticano que mantiene presencia formal en Nicaragua
El secuestro de monseñor Mata
La Policía del régimen de Ortega secuestró al obispo emérito de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata. Actualmente está bajo casa por cárcel en Tisma.
Dictadura deja en casa por cárcel a obispo emérito Juan Abelardo Mata, según fuentes
Sacerdote y diácono detenidos fueron excarcelados el 30 de junio. Martha Patricia Molina asegura que los dejaron bajo «libertad condicional»
Caricatura 01/07/2026 / El pastor y su rebaño
El pastor y su rebaño. Esta es la caricatura de Manuel Guillen para La Prensa