La paz social y el Estado

Los intelectuales nicaragüenses estamos obligados a imaginar y teorizar la Nicaragua del otro y de la otra en nuestras propuestas, para tomar en cuenta las necesidades y aspiraciones que surgen de la Nicaragua que no es la de nuestro medio social, nuestras creencias religiosas, nuestros valores políticos, y nuestra identidad sexual.

Montesquieu y la separación de los poderes

Hay que estar listos y conscientes, de que debemos romper definitivamente con ese círculo vicioso de que salimos de un dictador para montar a otro. Nicaragua merece lo mejor y esto solo lo lograremos, cuando nos convenzamos de que no hay nada mejor, que vivir en un país donde se respiran aires de democracia y de libertad.

Atención al suscriptor