A mis compañeros de exilio y prisioneros políticos

La gran ironía es que el exiliador y encarcelador es el mismo de 1979 nada más que ya se quitó la careta. De supuesto libertador pasó a malvado, represor y generador de más pobreza, auxiliado por su estimable esposa.

A todo pulmón

Es bien fácil estar gritando a todo pulmón desde el exilio donde no se corre ningún riesgo, esos señores que vociferan y echan en cara los centavos que mandan como remesas deberían venir aquí y lanzarse a las calles a gritar consignas.

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