Las leyes dejaron de valer y desde hace unos meses el delito lo define el humor con que amanezcan Daniel Ortega, Rosario Murillo y sus esbirros como si del País de las Maravillas se tratara.
En Letra Pequeña
Doña Rosario y la receta de Goebbels
Hay mentiras que las puede repetir mil veces, un millón de veces, y no se van a convertir en verdad por eso. Lo de Goebbels, doña Rosario, no es un conjuro.
Ejecuciones judiciales en lugar de justicia
Son ejecuciones judiciales. Juicios que incriminan a sus acusadores. El verdadero acusado es el régimen de Ortega. La historia dirá quién es el criminal.
Ortega y el cambio de significado a las palabras
Como en un mundo al revés, Ortega asigna nuevos significados a las palabras para justificar sus tropelías, de tal forma que «malo» debe entenderse como «bueno» y «bueno» como «malo»
Una cacería política disfrazada de justicia
Según las cuentas de Ortega hay 195 muertos, de los cuales 20 son policías y 40 simpatizantes sandinistas. ¿Cuántos detenidos hay por los 60 muertos progobierno? Más de 1500. ¿Cuántos detenidos hay por los otros 135 ciudadanos muertos? ¡Uno solo!
Las malas novelas de Ortega y la Policía
Si como criminales se lucen, como novelistas son una porquería. Inventan novelas para consumo de descerebrados.
Democracia, libertad y justicia. ¿Es mucho pedir?
El fondo de la crisis es bien sencillo de entender. Olvídense de la conspiración internacional. Tres palabras lo explican todo: democracia, libertad y justicia.
El pacto con el diablo que heredará Ortega
Ortega ha tenido que desnaturalizar a la Policía y armar un ejército de delincuentes para sostenerse. Es un pacto con el diablo
Las señales que Ortega ignora
Quienes quieren que Ortega se vaya del poder han llenado y vaciado las calles como señales cívicas y pacíficas de quién es la gran mayoría en Nicaragua
Ortega propone: «O el diluvio o yo. Elijan»
A la única elección a la que parecer estar dispuesto a someterse Ortega es a esta: «O me aguantan como soy o desbarato a Nicaragua»