La COP30 debe hacer el bien, no solo evitar el daño 

El cuidado del planeta está integrado en nuestros sistemas de conocimiento: restaurar un bosque, proteger una laguna y preservar las semillas tradicionales son tareas cotidianas para nosotros. Pero para llevar a cabo esta labor, necesitamos un reconocimiento y un apoyo reales de la comunidad internacional.

Por qué la financiación climática no es suficiente 

No se trata solo de una agenda técnica, sino también política. Solo empoderando a los países con acceso a tecnologías verdes podrán desarrollar las capacidades que necesitan. Y al ayudar al resto del mundo a descarbonizarse, los países ricos se estarán ayudando a sí mismos.

La transición energética es factible en los mercados emergentes

Estas estimaciones no tienen en cuenta los costes adicionales de la adaptación de las redes eléctricas a fuentes de energía más limpias. El crecimiento a gran escala de la IA y los centros de datos también podría aumentar la demanda energética más de lo previsto.

Nuestro futuro común

Es urgente, necesario y un deber de todos, aumentar nuestro compromiso y nuestro trabajo para defender el medioambiente y luchar con más efectividad contra el cambio climático. Nuestro futuro común está en juego.

Lo que debe hacer la COP30 

La COP30 es la oportunidad para demostrar que el sistema internacional es capaz de pasar del compromiso a la acción y de la división a la cooperación… Lo que necesitamos ahora es la voluntad de convertir la financiación climática en un motor compartido para el crecimiento, la seguridad y un futuro más justo.

Melissa: el rugido del cambio climático 

Melissa debe servirnos de advertencia ante un cambio climático que la actividad humana ha provocado. Si no escuchamos el rugido de ese fenómeno y tomamos por fin medidas urgentes, eficaces y salvadoras, en las costas del Caribe, y en muchos otros lugares del planeta, no habrá refugio seguro frente a la furia del mar y de los vientos.

Soluciones desatendidas a nuestros mayores problemas 

Para abordar el cambio climático, reconstruir la clase media y reducir la pobreza mundial simultáneamente, necesitamos abandonar las formas de pensar establecidas y considerar nuevos enfoques. La buena noticia es que no es ni inviable ni demasiado tarde para emprender un camino mejor.

La ciencia necesita un nuevo pacto social

Nuestra tarea hoy es forjar una visión para un mundo aún más complejo. Necesitamos un nuevo pacto social para garantizar que la ciencia siga siendo una frontera compartida, libre de influencias políticas, abierta a todos, responsable ante la sociedad y comprometida con el desarrollo humano y planetario. 

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