¿China es totalitaria o autoritaria? ¿Y qué más da?

No importa si China es un país autoritario o totalitario. Lo determinante es que en ese país no hay libertades ni derechos de ninguna clase, solo la obligación de la gente de someterse al partido comunista, al gobierno y al Estado so pena de ser víctima de cualquier clase de represión.

¿Era inevitable la llegada de Xi Jinping?

Determinar si China debe entenderse como totalitaria, casi totalitaria o simplemente autoritaria tiene profundas implicaciones para los gobiernos democráticos que compiten estratégicamente con ella, así como para las empresas, las universidades y las instituciones no gubernamentales.

Cómo la IA podría restaurar la confianza en la gobernanza democrática

La IA por sí sola no resolverá los desafíos de las democracias, pero puede ayudarlas a superar la brecha de racionalidad que ha paralizado la formulación de políticas. Ofrece herramientas para mantener tanto la legitimidad como la eficacia: la combinación que los gobiernos con un alto nivel de confianza, democráticos o no, dominan.

María Corina, líder de la democracia

Los líderes nacionales son una querencia fundamental en cualquier país, presencia que no se debe confundir con la de caudillos o sátrapas al servicio de minorías, al igual que se necesitan paradigmas internacionales que puedan sintetizar por su gestión y propuesta los más caros anhelos de la ciudadanía.

La normalización de los autoritarismos y de la injusticia

Los ciudadanos, que confiábamos en la misión asignada a instancias internacionales como la ONU, la OEA y la CPI, entre otras, para proteger las democracias y sus sistemas de justicia, presenciamos con estupor cómo estas se han convertido en “convidados de piedra”…

La importancia de Venezuela

Maduro tal vez bajo la presión de todos acepte correr el riesgo de perder la elección si se le garantiza el famoso “puente de plata”, que para todo dictador derrotado o derrocado es un asunto de vida o muerte.

La personalidad del “gran líder”

Los líderes de este tipo “pueden desviarse muy fácilmente hacia la autocracia vista esta como una forma de gobernar donde la voluntad de una persona es la suprema ley. Atentaría contra su propia esencia otorgar a terceros el derecho de pensar libremente y de actuar en concordancia”.

Trump, Putin y la OTAN

No es asunto nimio el que enfrentan los miembros de la Alianza Atlántica si se repite la mancuerna Trump-Putin. El primero lo daría todo por ser un “hombre fuerte”. El segundo ya lo es después de más de dos décadas en el poder y con la intención de permanecer en el Kremlin hasta 2036. Ciertamente, un dúo peligroso.

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