Si la fuerza te llena de vigor, si la riqueza se te acumula, no te enaltezcas engreído de ti mismo. Un día basta para abatir la humana grandeza y un día basta para elevarla.
Atenea
El búho de Minerva
El mochuelo (búho y lechuza) con sus grandes ojos abiertos en la oscuridad, era el símbolo de la sabiduría porque los las revelaciones solo se presentan en la noche y se muestran a las personas en los sueños que les revelan las verdades ocultas.
La muerte de Abdero devorado por las yeguas antropófagas de Diomedes
Herakles lloró desconsoladamente junto a los restos de Abdero. Después los sepultó y sobre su tumba erigió un altar, donde después, para perpetuar la memoria de su amigo, construyó la ciudad a la que llamó Abdera…
El Altar de Pérgamo y el friso de la Telefiada
Al estallar la II Guerra Mundial en 1939, los museos berlineses fueron cerrados y los frisos y otras obras de arte transportados fuera de la Isla de los Museos, al abrigo de los bombardeos aliados.
El altar de Pérgamo
“Un gran altar de mármol se eleva en Pérgamo, con una altura de 40 pies, adornado de esculturas espectaculares en relieve, empotradas en el zócalo, en el que se puede ver un combate de gigantes”.
El mito de Alalcomeno
Se recuerda que en la ciudad de Alalcomene había un soberbio templo con una hermosa estatua de la diosa Atenea hecha toda de marfil
Órnito y la pierna herida de Atenea
El filólogo y filósofo alemán del siglo pasado, Werner Jaeger (1888-1961), escribe en su obra monumental Paideia: los ideales de la cultura griega, que el primer mandamiento de la educación y la cultura de los antiguos griegos era honrar a los dioses. Que dicho sea de paso es también el primer mandamiento de las escrituras sagradas hebreas: “No tendrás dioses ajenos delante de mí”, y de la doctrina cristiana: “Amarás a Dios sobre todas las cosas”.