Javier (nombre ficticio) es un joven de 29 años que sufre de violencia de pareja, desde que inició su relación hace dos años. Todo empezó con una pequeña discusión por celos, “soy un hombre muy desconfiado y un día de tantos le reclamé a mi compañera por su tardanza a la casa, ella no supo explicarme y comenzó a ponerse agresiva y se me lanzó encima con una lima de uñas metálica causándome una grave herida. Ése fue tan sólo el inicio, ya que luego me quedé sin trabajo y ella se ha encargado del gasto de la casa y de los hijos que ella tuvo con su anterior pareja y que yo decidí criar, sin embargo, está constantemente atacándome verbalmente con frases como: “Mantenido”, “Vividor” “Bueno para nada” y otras palabras aún más fuertes que me han hecho caer en depresión”, revela.