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Reflejos en el bebé

En los primeros meses de vida el ritmo respiratorio puede ser interferido por el llanto, el estornudo, la tos, el bostezo, los esfuerzos y hasta puede interrumpirse por muy breves momentos, siendo normales estos reflejos.

En los primeros meses de vida el ritmo respiratorio puede ser interferido por el llanto, el estornudo, la tos, el bostezo, los esfuerzos y hasta puede interrumpirse por muy breves momentos, siendo normales estos reflejos.

Es frecuente que los bebés presenten ciertos movimientos que causan pequeñas sacudidas a los brazos, piernas y mandíbula como reacción a algún ruido o cambio de posición. Este reflejo, llamado moro, es signo de que el cerebro está completando su normal desarrollo. Algunas veces las madres confunden estos reflejos con las convulsiones.

El recién nacido también presenta reflejo de prensión que desaparece a las ocho semanas, aproximadamente.

Movimientos hereditarios

Entre los más importantes reflejos vitales que tiene el recién nacido se puede mencionar: gritar, respirar y tragar. Otros movimientos aseguran la supervivencia, como los reflejos de protección para los ojos y para los órganos respiratorios (parpadear, toser y estornudar).

El bebe realiza casi de manera exclusiva movimientos masivos incontrolados, como los de manoteo y pataleo (no coordinados y duros). La zona muscular participante está bastante extendida.

Existen otros movimientos, los denominados atetónicos, que se realizan con menos fuerza, como el de los brazos frente a la cara, combinados con movimientos de extensión, flexión y separación de los dedos, que se efectúan con piernas y dedos de los pies. Además, existen los incondicionados, que se pueden llamar naturales y motores.

Para saber más…

Los reflejos constituyen la primera conducta que el niño evidencia para entablar relación con su nuevo mundo, y se extiende hasta una edad variable. Los más comunes son de succión, de retirada frente a los estímulos que causan dolor o molestia, de alarma ante estímulos sonoros fuertes, de aprehensión, o el pupilar ante estímulos luminosos de variada intensidad.

Otros tipos de reflejos

  
Con el fin de evaluar el desarrollo y la función neurológica del recién nacido, se debe examinar los reflejos infantiles sin demora.

El reflejo prensil.

Se presenta al poner un dedo en la palma de la mano abierta del bebé, lo que hará que la manito se cierre alrededor del dedo y, al intentar sacarlo, el niño incrementa la fuerza. Los recién nacidos tienen fuerza de prensión. Se han dado casos en los que son levantados de la mesa de evaluación mientras sujetan o agarran con ambas manos.   

El reflejo perioral.

Ocurre al tocar o golpear suavemente la mejilla, el niño gira la cabecita hacia el lado estimulado y comienza a succionar.
El reflejo del paracaídas.  Sucede en niños un poco mayores, se produce al sostener al niño en posición erguida y rotar el cuerpo rápidamente con la cara hacia adelante (imitando una caída). Los brazos se extienden por reflejo como para evitar la caída, sin embargo, este reflejo aparece mucho tiempo antes de que el niño comience a caminar.

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