El cadáver desmembrado del sastre fue enterrado en el área de comedor de una casa del barrio Los Ángeles
El cadáver desmembrado del sastre fue enterrado en el área de comedor de una casa del barrio Los Ángeles
La Empresa de Construcciones y Consultorías SA, Emdeco, vinculada al diputado sandinista Jasser Martínez Montoya, no ha empezado las obras de rehabilitación en cinco centros educativos, que deberían estar listos a más tardar a finales de abril de 2014. El Ministerio de Educación se hace de la vista gorda con estos retrasos.
Del proyecto hidroeléctrico Tumarín no hay nada concreto hasta ahora. Diputados y representantes de la empresa aseguran que en marzo se podrían conocer finalmente noticias sobre la conclusión de las negociaciones con el Gobierno y una fecha para que finalmente inicie su construcción.
Ahora es el “jefe de jefes”. A veces, los menos entusiastas lo llaman simplemente el jefe, los indiferentes le dicen “el hombre” y hay días malos en que lo nombran con desprecio: “El señor”.
260 mujeres de la zona rural del departamento de Granada han sido beneficiadas con cocinas solares con las que elaboran su comida sin afectar su salud y mitigan el daño ambiental al dejar de cocinar con leña y carbón.
Frutanga es un negocio de batidos de frutas que inició en 2012 con 2 mil 500 dólares y la idea emprendedora de su propietaria Carolina Ramírez, quien buscaba ofrecer un negocio distinto al mercado nacional.
El experto internacional en temas de licitación, Carlos José Chamorro, llama la atención sobre las principales fallas en los procesos de adquisición de bienes y servicios para el Estado, inconvenientes que suceden en menor o mayor grado en todas partes, indica.
Es un remanso frío y verde. En las laderas de esta gran montaña (de 116 kilómetros cuadrados) brotan flores de cualquier color y de cualquier linaje, coludos como maleza pero también hileras de plantas de café de los beneficios de propietarios que van y vienen sobre la trocha que conduce a El Cua y que atraviesa esta montaña, bautizada en la geografía nacional como macizo de Peñas Blancas.
Algunos entran por el río Coco, otros lo hacen a pie por Wiwilí, otros navegan por el largo Bocay o el Coco. Son muchas las rutas y los recovecos por los que se entra a la reserva de Bosawas, la más grande del país, que cada año ha perdido 42,000 hectáreas de bosque en los últimos años.
Se esconde. Una bufanda neblinosa tapa la cima del cerro Saslaya. “De la alambrada para allá, comienza el área núcleo”, advierte de pronto Miller Robleto, el baquiano, casi al final de la caminata que salió de El Hormiguero, el caserío que rodea la cintura del río Wina y que está a una hora, en carro, al oeste de Siuna. En el transcurso de tres horas y media se ha ido en pos de ese cerro que no se deja ver, pero que corona la cordillera de montañas azules que están al fondo, que marca un norte, una frontera y que es símbolo de la reserva de Bosawas.
Para 1912 durante la Revolución libero-conservadora, en la llamada Guerra de Mena, familias chinandeganas protegieron sus vidas al trasladarse a la “montaña”, cientos viajaron a la comarca Filadelfia, un lugar de enmarañada arboleda al sureste de la ciudad de Chinandega.