El diálogo que comienza este miércoles no tiene garantes, los obispos sólo serán mediadores y testigos
El diálogo que comienza este miércoles no tiene garantes, los obispos sólo serán mediadores y testigos
En cualquier caso, los estudiantes y las fuerzas cívicas que están en la calle luchando por la libertad y la democracia no deben desmovilizarse. Como hemos dicho, y lo reiteramos, Ortega y Murillo solo van a ceder ante una poderosa presión nacional pero también internacional
Hay quienes creen que pedir la renuncia de Daniel Ortega y Rosario Murillo, aunque sea justo moralmente, pues los responsables de la masacre contra los estudiantes no deben seguir gobernando, es una fantasía política.
Este es un punto crucial para determinar si Ortega tiene interés real en que el diálogo nacional tenga buenos resultados
Es lamentable la degradación institucional que ha sufrido la Policía como consecuencia de la subordinación de sus mandos al partido FSLN y a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo
Los nicaragüenses han vuelto por su honor y por sus derechos, y, encabezados por los heroicos estudiantes, han recuperado la Bandera de Nicaragua y pintado de azul y blanco todo el territorio nacional
Seguramente monseñor Báez es consciente del peligro que corre, pero no se deja intimidar. Él mismo lo ha dicho públicamente
Ortega demuestra con la “Comisión Porras” su desprecio a la justicia que demanda la Iglesia católica, la sociedad civil, los gremios empresariales, toda la gente decente de Nicaragua
El diálogo tendría que ser respaldado con una fuerte presión de la calle y de la comunidad internacional, para obligar a Ortega y Murillo a aceptar esa salida saludable para la nación y digna para ellos mismos
Daniel Ortega pretende que el diálogo sea para hacer borrón y cuenta nueva. Y solo la presión simultánea de la calle y de la comunidad internacional, en particular de los Estados Unidos, lo podría obligar a ceder.