Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
En un artículo publicado en LA PRENSA del miércoles 15 de agosto corriente, el amigo periodista Joaquín Absalón Pastora menciona a un personaje mítico llamado Morfeo.
Cayó Artola, pues. Quién sirvió mejor a la Familia sino él. Él era el dedo que salía desde El Carmen y determinaba quién vivía y quién moría. Nelson Artola era el heraldo negro. Ave de mal agüero. Llegaba a una Alcaldía cualquiera del país, hacía una encerrona y luego aparecía el alcalde sandinista poniendo su renuncia “por motivos de salud”. O el alcalde liberal con pañoleta rojinegra al cuello y vivas al Frente Sandinista para desconcierto de quienes votaron para que estuviera en ese cargo. ¿Qué se decía en esas encerronas? Es un misterio. Ninguna de las víctimas ha querido hablar nunca. Mucho susto deben tener. Él era el dedo de alguien muy poderoso.
Con el continuo crecimiento del turismo en Ometepe, no solo la amenaza de contaminación a los suelos y a las costas de este lugar es lo que debe preocupar a las autoridades locales y al Gobierno central, sino también el consumo de droga (marihuana y cocaína) que desde hace un buen tiempo se viene presentando en esta apacible isla.
A 25 años de la firma de los acuerdos Esquipulas II deberíamos gozar de la paz firme y duradera, meta propuesta y acuerdo firmado por los presidentes de Centroamérica. Obviamente Nicaragua no goza de esa paz firme y duradera, desde luego que tiene un presidente ilegal, violador constante de las leyes, hay ausencia total del Estado de Derecho, de seguridad jurídica, etc.
En Nicaragua se logrará la democracia y el respeto a la ley el día que la clase media se decida a exigirlo. La experiencia enseña que la clase revolucionaria por excelencia no es la obrera ni la campesina, sino la clase media educada. Lo reconocía hace poco el historiador marxista británico Erick Hobsbawn: “Las movilizaciones de masas más efectivas hoy son las que empiezan en una clase media moderna y en particular en un cuerpo enorme de estudiantes. Son más efectivas en países en los que, demográficamente, los hombres y mujeres jóvenes son la mayor parte de la sociedad”.
La Plaza de Toros de Marbella no tiene el sabor que da la antigüedad a plazas como la de Ronda o la de Acho de Lima, ni el prestigio de las de algunas grandes ciudades como Sevilla, Madrid o México y, puesto que en sus tendidos se ven a veces más turistas que nativos, los exquisitos de la tauromaquia se permiten mirarla por sobre el hombro. Pero en esta placita provinciana ocurren a veces cosas notables, como la del domingo 5 de agosto, en la corrida en que El Cordobés, Paquirri y El Fandi lidiaron seis toros de Salvador Domecq.
A inicios de esta semana participé junto al empresario César Zamora y el exministro de Defensa, Avil Ramírez, en el programa Entrevistas del colega Plinio Suárez en el Canal 23. En un momento expresé que los nicaragüenses estamos pasivos mientras se nos está llevando, paso a paso, hacia un estado fascista.
Poseidón, a quien los romanos llamaban Neptuno, era en la mitología griega uno de los doce dioses del Olimpo. Zeus era el dios supremo del cielo y la tierra, Hades del mundo de ultratumba y Poseidón el dios de los mares.
El tipo parece el más malo de los malos. La Policía presenta a Bismarck Antonio Lira Jirón, esposado, frente a una pila de dólares, en una lujosa mansión. Es un cabecilla narco recién capturado. Rudo golpe al narcotráfico, se dice. ¿Son estos en realidad los golpes más fuertes? Lira Jirón se lió a tiros con la Policía, distribuía drogas desde hace mucho tiempo, cayó en prisión tantas veces y otras tantas salió libre porque, extrañamente, hay una mano invisible que lo protege. Aparecía en las listas de indultos y una corte de jueces estaba siempre presta para reducciones inverosímiles de penas a tal punto, que siendo quien era, circulaba como cualquier parroquiano por las calles. Sin esconderse de nadie.
El exvicepresidente guatemalteco Roberto Carpio Nicolle, después de resaltar el estancado proceso de integración y criticar a la clase política de la región por no otorgar un carácter vinculante y de “verdadera supranacionalidad” a entes del istmo, expresó que para fortalecer la integración se requiere “verdadera voluntad política” que permita a la región “compartir” su soberanía a través de una apertura de fronteras, un mar común desde Guatemala hasta Panamá, y promoción de un verdadero sistema comunitario.