Cheslor Cuthbert: “De arriba ya nadie me baja”
Había un pueblo desbordado. Estaban todos los canales de televisión de Kansas City, la gente gritando con una euforia sin pausa, en la carretera los fanáticos se paraban y miraban el bus que sostenía a sus héroes locales, otros lloraban con solamente ver al equipo.