Régimen orteguista emprendió una cacería de precandidatos presidenciales y opositores
Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro, José Adán Aguerri y Violeta Granera fueron detenidos en un solo día. La dictadura los acusa de «realizar actos que menoscaban la independencia, la soberanía, y la autodeterminación, incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos, pedir intervenciones militares», entre otros señalamientos