No hay elecciones sin libertad
Como ciudadanos creyentes en la justicia y democracia, solo nos queda deslegitimar estas elecciones que por falta de garantías democráticas políticas y legales solo se les puede calificar como una farsa.
Como ciudadanos creyentes en la justicia y democracia, solo nos queda deslegitimar estas elecciones que por falta de garantías democráticas políticas y legales solo se les puede calificar como una farsa.
Sus últimos años, además de estar dedicado a esa literaria tarea, construía su gran biblioteca virtual.
Monseñor Ovidio Pérez Morales, arzobispo emérito de Venezuela y expresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, ha publicado con el mismo título de este editorial un artículo en El Nacional, de Venezuela.
En lo personal soy un convencido de que la mejor política social que puede tener cualquier país es una economía que funcione sobre la base de un mercado libre y autónomo, no dependiente del Estado y mucho menos del gobierno de turno.
Las dictaduras, especialmente los regímenes totalitarios, lo saben muy bien. A esto se refieren las ciencias sociales cuando hablan de una “revolución de palacio”.
Por eso es que este escrito se lo dedico particularmente y de manera muy especial, a mis amigos Francisco Javier Aguirre Sacasa, Luis Rivas, Arturo Cruz y Juan Sebastián Chamorro, quienes hoy están presos en la infame cárcel de El Chipote.