La transición en Cuba con castristas
Si el pragmatismo puro y duro vale para Venezuela, igual serviría para Cuba. Supongo que depende de quién te convenza de lo que hasta ayer parecía impensable. O hasta inadmisible.
Si el pragmatismo puro y duro vale para Venezuela, igual serviría para Cuba. Supongo que depende de quién te convenza de lo que hasta ayer parecía impensable. O hasta inadmisible.
Cuatro años después, Volodímir Zelenski reconoce que lo daría todo por anunciar que, al fin, se alcanza la paz. Es la clara diferencia entre la nación soberana invadida y el invasor sin escrúpulos. Dos maneras muy distintas de encarar los desafíos del año que acaba de comenzar.
Tristemente, leo las crónicas acerca del derrumbe sobre más derrumbe en Cuba. De eso y de mucho más hablaría con mi padre, si no fuera porque ni él ni yo nunca creímos en otra vida que no fuera la de este mundo perecedero por el que hay que luchar con uñas y dientes por y para la libertad. En todo caso, me limitaría a decirle: Cuba, otro año más.
Rob Reiner deja una filmografía importante, pero siempre será recordado por esa comedia romántica cuyo germen fueron sus desengaños en el apartado del romance.
Cuando María Corina asegura que un día se producirá la reunificación, lo dice “para todos aquellos amores que fueron obligados a ser separados”. En eso pensaba la mujer al otro lado de la ventanilla del avión antes de sorprenderse por la calidez del invierno en Oslo.
A estas alturas, Europa da por hecho que los territorios sometidos por Rusia están perdidos. Sobre este acuerdo de paz más que dudoso, en dicha llamada el canciller alemán Friedrich Merz añadió que el líder ucraniano debía ser “extremadamente cuidadoso en los próximos días”.