Gina Montaner


Gina Montaner es periodista y escritora.

El caos épico de Donald Trump

Al cabo de más de un mes desde que estalló el conflicto, Irán controla el Estrecho de Ormuz, por el que pasan un 20 por ciento del petróleo y un 21 por ciento del gas licuado del mundo. La teocracia iraní permanece en el poder y arrecia la represión.

Gina Montaner es periodista y escritora.

La paciencia de María Corina Machado

Confiados en que cuentan con garantías, los opositores han empezado a reabrir sus sedes en la capital venezolana y la reaparición de María Corina suscita mucha expectación. Será una prueba definitiva para ella y tantos otros que se han jugado la vida contra un régimen déspota que, incluso bajo la supervisión del trumpismo, advierte que el retorno no será un camino de rosas.

Gina Montaner es periodista y escritora.

Viktor Orbán, el hombre de Moscú

Cuando menos, resulta irónico que en esta nueva etapa de la perenne Guerra Fría un individuo como Viktor Orban sea a la misma vez el hombre de Washington y de Moscú. Como ven, hay tres gatos encerrados en esta novela de espionaje que bien pudo escribir Le Carre.

Gina Montaner es periodista y escritora.

Donde el silencio termina

Este lado tan oscuro que ahora sale a la luz no es el primero ni será el último de la larga lista de hombres poderosos y con prestigio cuyos pies son de barro… El movimiento Me Too no tiene fecha de caducidad porque la cantera de victimarios es infinita y recorre el pasado hasta el presente.

Gina Montaner es periodista y escritora.

El realismo de Marco Rubio

Parciales o no, con democracia exprés o a fuego lento, los cambios en Cuba están en marcha con conversaciones entre bastidores. Ya no hay más tiempo que perder. El realismo de Marco Rubio no es mágico, sino puro y duro.

Gina Montaner es periodista y escritora.

Trump quiere clonar a Delcy Rodríguez

Donald Trump exhibe una visión reduccionista del tablero geopolítico. Para él, lo que hasta ahora se ha obtenido en Venezuela se puede calcar en Irán, Cuba o, si no renuncia a su empecinamiento, hasta en la democrática y pacífica Groenlandia.