Del duelo a la palabra, resignificar para sostener la vida
Politizar el duelo no es instrumentalizar el sufrimiento: es, en mi caso, negarse a que la violencia tenga la última palabra. Cuando el duelo se nombra, se comparte y se sostiene en comunidad, deja de ser una experiencia solitaria… No solo para cerrar la herida, sino para impedir que el silencio la borre