Ariel Montoya

Ariel Montoya

Escritor
Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.

Nuevos partidos contra el «fascio» comunismo

Salir de las narco dictaduras del Socialismo del Siglo XXI, ese disparate chavista que ni el propio Fidel Castro abrazó, no está siendo fácil, pero no estructurar desde ahora una agenda política contra estas, prolongará más la difícil situación contra el «fascio» comunismo.

Ariel Montoya es escritor y periodista nicaragüense exiliado en Estados Unidos, columnista internacional y secretario general del Partido Liberal Independiente (PLI Internacional).

Tibia derecha

Es hora de redefinir el rumbo. No existe diálogo con quienes profesan el autoritarismo, la sordidez funcional, al margen de que en la agenda común existan coincidencias en los argumentos.

Cara’ e crimen, un libro sobre Hugo Chávez

En América Latina ha habido caudillos y dictadores de variadas facetas, pero ninguno como Hugo Chávez, por sus arrebatos patológicos, su entrega desmedida a Fidel Castro (el principal responsable de la crisis social y política más grande de la región) y por la debacle en que aún mantiene a Venezuela. Definitivamente los supera a todos

Hermandad cubana-nicaragüense

En los grandes acontecimientos políticos e históricos, ambos países, la isla caribeña y la nación pinolera han estado siempre unidos, lo que también va para los intercambios culturales y deportivos, entre otros lazos de fraternidad abierta.

El comunismo y su falacia por los pobres

Debemos estar claros que los abusos de viejos imperios, monarquías, reinados de la Edad Media, del feudalismo y de los albores del capitalismo, dejaron graves secuelas inhumanas, sistemas de trabajo oprobiosos e injustos, privilegiando en gran medida a determinados sectores en torno a los diversos juegos de trono de dichos períodos.

El preso político y la embajadora europea

Miguel y Muecheidt, el presidiario y la embajadora, sí poseen grandes coincidencias: ambos aman la libertad y la democracia. Algún día Miguel podrá caminar libre por las calles de su ciudad en Nicaragua, como ella lo puede hacer cuando va a Europa.