Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.
No hay que olvidarnos que los países de la región centroamericana abogan por la estabilidad regional, entonces, el giro de timón se vuelve imperativo mientras las ansias de libertad y democracia crecen estando ya una ruta de diálogo político en camino en Nicaragua.
La unidad de la derecha alemana debe servir para que en toda Iberoamérica se generen procesos de unidad de todas las fuerzas democráticas, liberales, conservadoras e independientes. Cada día que pasa es más contundente el fracaso del comunismo y las izquierdas solapadas de democráticas…
Esta nueva victoria legitima ese legado y potencializa el derrumbe del fantasmal sistema comunista, disfrazado de tantas variantes como la socialista, la capitalista, la izquierdista e incluso hasta la democrática. Pero es que la mona, aunque se vista de seda, mona se queda.
Estos no son tiempos de liderazgos electorales, estos aflorarán en su momento, por lo que conviene una vez más a la ciudadanía entera, tanto la que muerde el cable dentro de la Nicaragua soterrada como la de la diáspora creciente, cansada y deseosa de retornar.
Al explicar toda la verdad y contar lo que pasó, y decir públicamente su continuidad en esta batalla cultural, se sobrentiende que tuvo que jugarse hasta la última carta y lograr salir del país, como así ha ocurrido, logrando que toda la Unión Europea lo acepte, reconozca y ofrezca su apoyo para instalarlo en el poder…
Una región unificada traería mejores niveles de competitividad ante los agrestes mercados globales, pero no dan un solo paso hacia adelante por los narcisismos exuberantes y las desproporcionadas políticas arancelarias de cada nación, así como por los nacionalismos egocéntricos.