Ochenta años después, el mundo sigue en vilo por la amenaza nuclear
No puede tolerar que líderes irresponsables nos empujen hacia el precipicio de la catástrofe e incluso de la extinción. Ocho décadas después del pavoroso ataque atómico contra la población civil en Hiroshima y Nagasaki, las armas nucleares deben erradicarse para siempre.