Andrés Marenco


El golpe final a la democracia en Nicaragua

Nicaragua es de su gente: de los jóvenes, campesinos, mujeres, de los presos políticos que mantienen viva la dignidad, de los exiliados que sueñan con regresar. Es de quienes, a pesar de las balas, las cárceles y la persecución, no han dejado de soñar con una patria libre.

Un faro de esperanza en tiempos de oscuridad

Queremos un país donde el respeto a los derechos humanos sea la norma, donde cada nicaragüense tenga la libertad de expresar sus ideas sin temor a represalias. Queremos reconstruir nuestro país sobre las bases de la justicia, la memoria, la equidad y la libertad.