La semana pasada, del jueves 22 al domingo 25 de octubre se realizó en Bogotá, Colombia, la 82ª (octogésima segunda) Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)
La SIP es una organización sin intereses lucrativos, integrada por más de 1,300 medios de información independientes de las Américas. La que, aparte de atender los problemas comunes propios de los medios informativos, se consagra “a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en las Américas”.
La SIP tiene su sede en Miami, Estados Unidos (EE. UU.), pero realiza sus asambleas y otros eventos en los diversos países del hemisferio. Como ha sido el caso de la 82ª asamblea que fue en la capital colombiana.
La situación de los medios independientes de información de Nicaragua, que por la represión de la dictadura tienen que ser editados en el exilio, estuvo presente en la asamblea de la SIP en Colombia. En realidad, casi siempre la SIP se ha tenido que ocupar de Nicaragua, porque este país ha vivido de manera permanente bajo la dominación de dictaduras, salvo en el período abril de 1990 a enero de 2007 cuando hubo democracia y los gobiernos respetaron la libertad de prensa.
En la actualidad, según se dice en las conclusiones de la 82ª Asamblea de la SIP: “En Nicaragua más de 300 periodistas y trabajadores de medios se han exiliado desde 2018; once departamentos son considerados zonas de silencio informativo y ya no circulan periódicos impresos”.
De hecho, las restricciones a la libertad de prensa y los periodistas ocurren en distintas formas en casi todos los países de las Américas. “La violencia y acoso oficial plagan al periodismo de las Américas”, denunció la SIP en su asamblea realizada en Colombia. Y precisó que «estas son señales que recuerdan que la defensa de la libertad de prensa exige instituciones activas, garantías efectivas y una sociedad comprometida con el derecho ciudadano a estar informado».
Incluso en EE. UU., que siempre se ha visto como baluarte de la libertad de expresión y ejemplo de respeto a la libertad de prensa, la SIP señala que “la exclusión de medios de coberturas oficiales, las restricciones en el Pentágono y las presiones sobre fuentes confidenciales suscitaron preocupación”.
Para quienes desconocen su historia, la SIP se originó en 1926, en el Primer Congreso Panamericano de Periodistas realizado en Washington DC. Pero se constituyó formalmente hasta en 1943, en una conferencia hemisférica de periódicos y periodistas realizada en La Habana, Cuba.
LA PRENSA se afilió a la SIP en los años cincuenta del siglo pasado, por iniciativa de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien asumió la dirección del periódico en 1952 al regresar de México donde cursó su carrera universitaria.
Desde su afiliación a la SIP, LA PRENSA siempre que ha podido hacerlo ha participado en sus distintos eventos, tanto los relacionados con los intereses particulares de los medios como los que tienen que ver con la lucha por la libertad de pensamiento y de información. Actualmente, su gerente general Juan Lorenzo Holmann Chamorro es directivo de la SIP, como presidente de la subcomisión de periodistas en el exilio.
En la reciente asamblea en Colombia, la SIP eligió como su nuevo presidente a Carlos Jornet, director periodístico de La Voz del Interior, Córdoba, Argentina, quien al asumir el cargo advirtió sobre el deterioro de las instituciones democráticas, la violencia contra periodistas, la impunidad y las crecientes presiones económicas y tecnológicas que amenazan la supervivencia de los medios independientes.
Pero reafirmó el nuevo presidente de la SIP el compromiso de seguir luchando por la libertad de prensa sin la cual no puede haber ninguna otra libertad.