El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó este miércoles la reunión de cancilleres para el 2 de octubre. El objetivo es decidir qué acciones tomarán frente al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, tras el anuncio de la abolición de elecciones y la aprobación en primera legislatura de una reforma constitucional, con la que los dictadores buscan perpetuarse en el poder.
El encuentro de los ministros de Relaciones Exteriores del hemisferio se dará un mes y un día después de que la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó la reforma constitucional y justo cuando el oficialismo emprendió “una segunda fase de consultas” en algunos municipios del país, con lo que el orteguismo quiere proyectar al mundo que es aclamado a nivel nacional.
La legislación nicaragüense contempla que, antes de la entrada en vigencia de la reforma constitucional, se necesita que la misma sea aprobada en segunda legislatura. El Ejecutivo tiene previsto que esto ocurra el 18 de enero de 2027, un abierto desafío a la comunidad internacional que ha expresado su respaldo a los procesos electorales libres.
La aprobación fue inmediata a la propuesta de reunión de los ministros que tuvo como copatrocinadores a Estados Unidos, Paraguay, Argentina, Chile, Canadá y Perú. El presidente de la OEA, Steve Ferrol, representante permanente de Dominica, declaró que la reunión de cancilleres queda “adoptada” para el 2 de octubre, después del inicio de la sesión del Consejo Permanente, debido a que no hubo objeciones.
Reuniones previas “de carácter privado”
Poco a poco se van conociendo los detalles de cómo ocurrirá la reunión. Quedó “acordado” el proyecto de orden del día, en el que también se establecen una serie de reuniones previas y consultas, según expuso el presidente del Consejo Permanente de la OEA.
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“Si no hay más comentarios y no habiendo objeción, se acuerda el proyecto de orden del día para su presentación para la Trigésima Primera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores. Acordado”, dijo Ferrol.

De acuerdo con el calendario establecido para la reunión de cancilleres, a las 8:00 a.m. se realizará el registro de los presentes en el vestíbulo del Edificio Principal de la Secretaría General, seguido de una sesión preliminar “de carácter privado” en el salón Libertador Simón Bolívar.
Entre las 11:00 y 11:30 a.m. se llevará a cabo la sesión de apertura en el Salón de las Américas. Ahí se elegirá a la presidencia y vicepresidencia que dirigirá la sesión. Además, se aprobará el proyecto de temario, reglamento y las recomendaciones del Consejo Permanente sobre procedimientos.
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A las 11:30 a.m. se realizará la sesión plenaria. Los ministros de Relaciones Exteriores del hemisferio someterán a “consideración de la situación en Nicaragua y las acciones apropiadas, de conformidad con la Carta de la Organización de los Estados Americanos, la Carta Democrática Interamericana y el derecho internacional”. Posteriormente, se procederá a la clausura.
El liderazgo de EE. UU.
La aprobación de la reunión de cancilleres se logró tras dos intentos de Estados Unidos. La administración de Donald Trump también presiona al régimen de manera unilateral con el anuncio de sanciones y un mayor escrutinio sobre democracia y libertad religiosa en Nicaragua en 2027.
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Esta reunión de cancilleres ha sido impulsada por Estados Unidos luego que el dictador Daniel Ortega anunció el 19 de julio que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”. La decisión del tirano desembocó en una reforma constitucional que allana el camino a la perpetuidad con la eliminación de la competencia electoral, dejando fuera a la oposición, y el establecimiento del período de gobierno que pasaría de seis a siete años.
El régimen Ortega-Murillo lleva 19 años en el poder y ha sido señalado desde 2018 de graves violaciones de derechos humanos, entre ellas asesinatos, privación de nacionalidad, represión trasnacional y mantiene en la actualidad al menos 60 presos políticos, según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas.