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Aumento del precio de los combustibles en Centroamérica disimula el robo de Ortega

Nicaragua tiene ahora uno de los precios de los combustibles más bajos de Centroamérica, tras años de asfixia a los consumidores. Así reconfiguró la crisis mundial del crudo los precios en la región.

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La persistente crisis del precio del crudo a nivel internacional está beneficiando al régimen de Daniel Ortega al encubrir los cuatro años de robo de los alivios que el petróleo generó en ese periodo y que, al mantener los precios congelados, no fueron a parar al bolsillo de los consumidores, sino que quedaron en poder de la dictadura que los tiene depositados en el Banco Central de Nicaragua (BCN).

Además de reportar precios promedios exorbitantes en el barril de crudo importado, la política de congelamiento de los combustibles en el mercado local ha ocasionado que estos ahora estén entre los más baratos de Centroamérica tras años de haberse convertido en los más caros, según muestran cifras oficiales. Hasta marzo de este año, Nicaragua tenía los precios más caros del istmo, pero eso ya ha cambiado.

Según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), entidad controlada por el operador económico de la dictadura, Ovidio Reyes, entre enero y mayo de este año el país ha pagado en promedio por cada barril de crudo 112.5 dólares, siendo el quinto mes del año el más elevado, con una media de 142.7 dólares.

En marzo y abril, según las cuentas de la dictadura, se pagó en promedio mensual 105.4 y 139.4 dólares por el barril de crudo, respectivamente. Siendo enero y febrero, los valores más bajos con 83.9 dólares y 91.2 dólares, respectivamente.

De esta manera, en los primeros cinco meses la factura petrolera y derivados se ubicó en 768.52 millones de dólares, de los cuales 233.43 millones correspondieron solo a crudo sin procesar, que luego se refina en las instalaciones petroleras del país.

Ese monto es superior a los 557.43 millones de dólares que ascendió el año pasado la factura petrolera y derivados en similar lapso. Es decir, la crisis global del crudo, ocasionada por la guerra de Estados Unidos en Irán, ha provocado un aumento de 37.86 por ciento en el gasto petrolero del país, un desembolso adicional de 211.09 millones de dólares.

Lea además: Crece el robo millonario de los Ortega Murillo con los precios congelados de los combustibles

«Eso es una buena forma que tiene el régimen de Daniel Ortega para seguir justificando el robo que le ha hecho a los nicaragüenses en cuatro años. Ellos ahora pueden decir: bueno nosotros optamos por esa política de congelar los precios de los combustibles para hoy poder protegernos de esa crisis mundial del crudo, la pregunta es hasta cuándo durará esa protección y quién transparenta lo que se ha gastado hasta ahora en eso que parece un subsidio de estos últimos meses», se pregunta un economista que pide no ser citado por temor a represalias.

Precios de combustibles congelados desde 2022

La dictadura Ortega Murillo mantiene congelados los precios desde abril de 2022, cuando el valor del crudo rondaba los 110 dólares por barril, pero al menos hasta marzo de este año el precio internacional del petróleo se mantuvo mucho más bajo. Con esta medida, la dictadura y los distribuidores ya acumulan unos 360 millones de dólares en ganancias adicionales, sin importarles que sea a costa de la asfixia económica de los consumidores.

En abril de este año, y después de cuatro años de silencio sobre la política de congelamiento de los combustibles, por primera vez la dictadura reveló dónde está el dinero que le han quitado a los consumidores. Reyes dijo que el dinero estaba en las bóvedas del BCN.

«Hay un mecanismo de protección y es que Nicaragua adoptó una política de generar ahorros, como resultado de la baja previa en los precios de los combustibles, ya que el precio de referencia se mantuvo anclado durante casi dos o tres años y eso permitió que se acumulara un fondo, un fondo que está creado por el Ministerio de Hacienda y está depositado en el Banco Central lo suficientemente fuerte como para ahora hacer frente al alza y eso ha permitido que los precios en Nicaragua se mantengan estables. Con los resultados que se han observado del precio del petróleo de 100 dólares y 110 dólares. Este año está garantizada la cobertura», explicó.

Régimen reporta precios distorcionados del barril de petróleo

El régimen está aprovechando la crisis del petróleo para incorporar en sus estadísticas precios promedio que están por encima de los valores observados a nivel internacional. El barril de West Texas Intermediate (WTI, por sus siglas en inglés), de referencia para Nicaragua, en mayo registró una pérdida mensual de 16.85 por ciento, pero la dictadura ubica el precio (142.7 dólares) más caro que en abril (139.4 dólares).

En abril, por ejemplo, según el sitio preciopetroleo.net, el crudo en mención se encareció 3.64 por ciento en término promedio mensual, pero la dictadura en Nicaragua lo puso 32.25 por ciento más caro que en el mes anterior y comparado con igual mes del año pasado (76.1 dólares), el precio es mayor en 83.18 por ciento.

A pesar de la tensión en Medio Oriente, los precios del crudo han bajado y se han alejado de los 100 dólares. El 7 de abril, en medio del inicio de la guerra, el crudo registró un máximo de 114.58 dólares, lo que sigue siendo menor que el máximo informado por el BCN en las importaciones de petróleo.

Ayer el barril de West Texas Intermediate, para entrega en noviembre, ganó 0.63 por ciento hasta 91.01 dólares. Un precio que inclusive sigue por debajo de los 120 dólares que se usó de referencia en Nicaragua en el 2022 para congelar los precios de los combustibles.

«Es cierto que ahora estos precios de Nicaragua se ubican entre los más baratos de Centroamérica. Pero detrás de eso, han habido años de robos a los consumidores, a las empresas y a los hogares. Ha sido costoso producir, movilizar las cargas, los nicaragüenses ya han sido asfixiados lo suficiente como para que ahora el régimen quiera justificar su política de congelamiento en el contexto de volatilidad del crudo en el mercado mundial. Cuando el mercado del crudo se acabe, la dictadura dirá que ya se agotó ese fondo y así se habrán robado el dinero del pueblo», dice el economista.

Desde julio de 2024, cuando Nicaragua asumió la presidencia pro tempore del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y de todas las instancias que lo integran, el Comité de Cooperación de Hidrocarburos de América Central (CCHAC) suspendió la publicación de los reportes semanales de los precios de venta de los combustibles en los países del SICA. Nicaragua entregó la presidencia pro tempore en enero del año siguiente, sin embargo, la publicación de los boletines se retomó hasta en junio del 2025 y se suspendió nuevamente en noviembre.

Sin embargo, un reporte regional de la Secretaría de Energía del Gobierno de Honduras recoge que Nicaragua está entre los precios más baratos de Centroamérica, luego que hasta marzo de este año se ubicara como los más caros del istmo, pero el impacto de la crisis a nivel mundial cambió la reconfiguración regional, beneficiando a la dictadura.

La reconfiguración del mercado

En enero, por ejemplo, por cada galón de gasolina súper un nicaragüense pagaba US$5.06, mientras que los pares regionales pagaban US$3.59 en Guatemala; US$3.80 en El Salvador; US$3.75 en Honduras; US$4.85 en Costa Rica; y en Panamá US$3.18.

Ahora hasta julio, por cada galón de gasolina súper un nicaragüense pagaba US$5.07, mientras que los pares regionales pagaban US$5.22 en Guatemala; US$4.70 en El Salvador; US$4.95 en Honduras; US$6.11 en Costa Rica; y en Panamá US$4.53.

En el caso de la gasolina regular, en enero por cada galón un nicaragüense pagaba US$4.94, mientras que los pares regionales desembolsaban US$3.46 en Guatemala; US$ 3.51 en El Salvador; US$3.42 en Honduras; US$4.72 en Costa Rica; y en Panamá US$2.97.

Ahora hasta julio, por cada galón de gasolina regular un nicaragüense pagaba US$4.94, mientras que los pares regionales desembolsaban US$5.09 en Guatemala; US$4.37 en El Salvador; US$4.57 en Honduras; US$6.11 en Costa Rica; y en Panamá US$4.26.

Y finalmente, en el diésel en enero por cada galón un nicaragüense pagaba US$4.47, mientras que en las economías centroamericanas desembolsaban US$3.27 en Guatemala; US$3.39 en El Salvador; US$3.19 en Honduras; US$4.14 en Costa Rica; y en Panamá US$2.92.

Siete meses después, los nicaragüenses pagaban hasta julio en promedio por cada galón de diésel US$4.47, mientras que en los centroamericanos desembolsaban US$5.16 en Guatemala; US$4.41 en El Salvador; US$4.53 en Honduras; US$5.52 en Costa Rica; y en Panamá US$4.31.

«Sin duda la crisis ha ayudado a la dictadura a encubrir y justificar su robo, pero la cortina caerá una vez que el mercado mundial se estabilice y el régimen decida mantenerlos congelados para seguir quedándose con el alivio de los consumidores», advierte la fuente.

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