El excomandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, Mohsen Rezaí, quien pasó a ocupar desde inicios de agosto de 2026 una posición central dentro de la cúpula de seguridad iraní, reunido con el dictador Daniel Ortega el 13 de enero de 2022. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

El excomandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, Mohsen Rezaí, quien pasó a ocupar desde inicios de agosto de 2026 una posición central dentro de la cúpula de seguridad iraní, reunido con el dictador Daniel Ortega el 13 de enero de 2022. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Mohsen Rezaí: el amigo de Daniel Ortega que escaló alto en el régimen iraní

Mohsen Rezaí es asesor del ayatolá y secretario del Consejo Supremo de Seguridad. Tiene una estrecha relación con los dictadores de Nicaragua

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El excomandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, Mohsen Rezaí —señalado de terrorismo—, cumplió 22 días al frente de la cúpula de seguridad del régimen de terror de su país. El ayatolá Mojtaba Jamenei lo designó secretario del Consejo Supremo de Seguridad y su representante ante ese organismo. Así lo convirtió en uno de los principales enlaces entre las Fuerzas Armadas, el Ejecutivo y el estamento clerical.

Rezaí estuvo en Managua como representante de alto nivel del Gobierno iraní, participó en la toma de posesión de Daniel Ortega y Rosario Murillo en 2022, cuando sostuvo un encuentro con ambos. La visita quedó documentada oficialmente. El régimen de los dictadores Ortega y Murillo recibió del 9 al 12 de enero de 2022 a la delegación encabezada por Rezaí, entonces vicepresidente de Asuntos Económicos, para participar en el denominado “Acto de Instalación del Nuevo Periodo del Pueblo Presidente”.

Jamenei asumió en marzo como líder supremo de Irán tras una ofensiva de Estados Unidos e Israel que acabó con la vida de su padre. Unos días después nombró a Rezaí como su asesor militar en uno de los dos cargos con los cuales lo empoderó todavía más mientras se encuentran en guerra.

Según el oficialista El 19 Digital, Rezaí fue presentado entre las delegaciones internacionales que acompañaron a Ortega y Murillo. Estas fueron escasas, luego de unas votaciones en 2021 marcadas por el fraude y el encarcelamiento al que sometieron a todos sus posibles competidores, al punto que la Organización de Estados Americanos (OEA) consideró ilegítimo ese proceso. La cúpula iraní comparte, además de su desprecio a la voluntad popular, un patrón de abusos, terror e impunidad con su símil de Managua.

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El caso de Alessio Casimirri

El ascenso actual de Rezaí 2026 ocurre cuando los vínculos de Ortega a nivel internacional se encuentran bajo escrutinio. Estados Unidos ha señalado precisamente en la OEA que el régimen nicaragüense es una amenaza para la seguridad regional.

El vínculo con el alto funcionario iraní no es el único que le han cuestionado públicamente. Está el italiano Alessio Casimirri, quien vive protegido en el país desde la década de los ochenta. En julio, Ortega y Murillo rompieron relaciones con el país europeo, luego de que el canciller Antonio Tajani denunció la impunidad del caso de Casimirri, un exmiembro de las Brigadas Rojas condenado a seis cadenas perpetuas por su participación en el secuestro y asesinato del ex primer ministro Aldo Moro en 1978.

Controversia internacional por Rezaí en 2022

La presencia del funcionario iraní en Managua provocó una controversia internacional. El 11 de enero de 2022, la Cancillería argentina informó que había enviado una nota verbal de queja a la Embajada de Nicaragua por la participación de Rezaí en la ceremonia de toma de posesión de Ortega.

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Argentina recordó que sobre Rezaí pesaba una orden de detención internacional emitida por la Justicia de ese país, debido a que se encontraba imputado en la causa que investiga el atentado del 18 de julio de 1994 contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en Buenos Aires, que dejó 85 muertos y cientos de heridos.

La Cancillería argentina expresó además su “más enérgica condena” por la presencia del alto funcionario iraní en Nicaragua y calificó su participación en la investidura como una “afrenta a la justicia argentina y a las víctimas” del atentado terrorista contra la AMIA.

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No fue la primera vez que Buenos Aires reaccionó ante un nombramiento del funcionario iraní. La propia Cancillería recordó que, en agosto de 2021, ya había cuestionado su designación como vicepresidente de Asuntos Económicos de Irán debido a las acusaciones que pesaban sobre él por el caso AMIA.

La hermandad de Rezaí con Ortega y Murillo

Además de participar en la investidura, Rezaí sostuvo un encuentro con Ortega y Murillo. El 13 de enero de 2022, el oficialista El 19 Digital informó que ambos se habían reunido con la delegación de la República Islámica de Irán que asistió a la juramentación.

Por su parte, el también oficialista TN8 identificó a Rezaí como jefe de la misión y detalló que estaba acompañado por funcionarios de la Cancillería y la Presidencia iraní, además del entonces embajador de Irán en Nicaragua, Majid Salehi, entre otros.

Durante el encuentro, Ortega hizo énfasis en la afinidad política que atribuye a las relaciones entre Managua y Teherán. Según la cobertura de sus declaraciones, recordó que tanto la Revolución iraní como la Revolución Sandinista triunfaron en 1979 y las calificó como “revoluciones hermanas”. Eso ocurre porque ambas dictaduras subieron al poder en 1979 luego del derrocamiento del sha de Irán y del tirano nicaragüense Anastasio Somoza Debayle, respectivamente.

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Por su parte, Rezaí manifestó su respaldo al régimen Ortega-Murillo y explicó que su presencia en Managua también respondía a la situación de Nicaragua frente a Estados Unidos. “Irán está con Nicaragua, Irán está junto a Nicaragua”, afirmó el funcionario durante el encuentro.

Sostuvo que tenían disposición de “colaborar y cooperar” con Managua y presentó esa cooperación como parte de una respuesta conjunta. También expresó admiración por Ortega.

La visita se produjo, además, en un momento en que Managua y Teherán buscaban profundizar sus relaciones, caracterizadas por la retórica antiestadounidense. El 12 de enero de 2022, mientras Rezaí todavía se encontraba en Nicaragua, Rosario Murillo informó que ambos gobiernos trabajaban en un programa de cooperación que contemplaba áreas científicas, educativas, técnicas, sanitarias, energéticas, académicas y de inversión.

Muchas de estas promesas han sido promesas vacías. A finales de diciembre de 2021, Ortega sostuvo una conversación telefónica con el entonces presidente iraní, Ebrahim Raisi, durante la cual plantearon fortalecer sus vínculos y ampliar la cooperación.

La relación de la dictadura de Nicaragua con las potencias extrahemisféricas es cuestionada por Washington. El secretario de Estado Marco Rubio impulsa, de manera paralela, una serie de medidas contra el llamado «terrorismo de izquierda», lo que pone a Ortega bajo la lupa por sus vínculos con Cuba y otros actores.

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