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Cruz López Ponce fue declarado culpable el pasado 9 de junio por el femicidio de su esposa, Meyling María Aguilar Mendoza, de 38 años. La jueza Isabel Mayorga Saavedra, titular del Juzgado de Distrito Especializado en Violencia de Chinandega, determinó su responsabilidad en el crimen de la mujer, con quien había procreado cinco hijos, tres de ellos son menores de edad.
El Ministerio Público lo acusó por el delito de femicidio con las circunstancias constitutivas y agravantes previstas en el delito de asesinato, al considerar que el crimen fue cometido con alevosía y ensañamiento, además de ejecutarse en un lugar despoblado, circunstancias que agravan la responsabilidad penal del acusado.
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Según familiares de la víctima, López Ponce residía en Estados Unidos y habría regresado a Nicaragua con la intención de matar a Meyling, a quien mantenía bajo constantes amenazas. Yaritza López, hija de la pareja, dijo anteriormente a LA PRENSA que su madre nunca creyó que su padre fuera capaz de hacerle daño. Sin embargo, el hombre terminó cumpliendo sus amenazas y acabó con la vida de su pareja.
Así ocurrieron los hechos
Meyling María Aguilar Mendoza desapareció el 9 de marzo. Su madre, Martha Lorena Mendoza, relató que ese día Meyling salió de su vivienda, ubicada en la comunidad San José del Obraje, una zona rural del municipio de Chinandega, en compañía de su esposo, Cruz López Ponce.

Tras su desaparición, el hombre aseguró a sus cinco hijos que Meyling había abordado un autobús para trasladarse a la ciudad de Chinandega, situada a unos 25 kilómetros de distancia. Sin embargo, la madre de la víctima y una de sus hijas adolescentes desconfiaron desde el inicio de esa versión, al considerar sospechosas las circunstancias de su supuesta partida.
López Ponce había emigrado a Estados Unidos cuatro años antes y regresó a Nicaragua apenas dos meses antes del crimen. Un día después de la desaparición de Meyling, él también desapareció. De acuerdo con el testimonio de sus hijos, incluso desde Estados Unidos amenazaba constantemente a su esposa.
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El cuerpo de Meyling fue hallado el 12 de marzo flotando en las aguas del río Estero Real, debajo del puente de Villa 15 de Julio, en una zona rural de Chinandega. Trabajadores agrícolas observaron el cadáver siendo arrastrado por la corriente y alertaron a la Policía. Posteriormente, sus familiares confirmaron que se trataba de Meyling Aguilar Mendoza.
Según la acusación de la Fiscalía, la víctima presentaba una herida cortopunzante ocasionada con un machete en la frente, que habría sido el primer golpe recibido. Posteriormente, fue atacada con más violencia hasta ser degollada a la altura del cuello. Además, le fue amputada la mano izquierda. El Ministerio Público concluyó que el crimen se cometió con alevosía, ensañamiento y extrema violencia.
«Ya la encontramos sin parte del cabello ni del rostro. Tenía heridas en las rodillas y de la cintura hacia arriba la desbarataron; estaba irreconocible», relató Maximino Mendoza, tío de la víctima.

Una relación marcada por el control y los celos
Tras ser sacado del río el cuerpo de Meyling fue trasladado a una humilde champa de plástico donde reside parte de su familia. Allí permaneció durante varias horas mientras vecinos y habitantes de la comunidad llegaban para expresar su solidaridad y acompañar a sus seres queridos.
En la sentencia, la jueza Isabel Mayorga Saavedra concluyó que la muerte de Meyling «no constituye un episodio aislado de violencia, sino la culminación de un proceso de dominación y control ejercido por el acusado dentro de la relación de pareja».
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Durante el juicio, los testigos reiteraron que Meyling era víctima de celos y conductas de control por parte de López Ponce. La autoridad judicial determinó además que la violencia ejercida por el acusado no solo afectó directamente a la víctima, sino que también provocó consecuencias devastadoras para su familia, al privar a sus hijos de la presencia y protección materna.
Tras el fallo de culpabilidad, los familiares de Meyling permanecen a la espera de que la jueza Isabel Mayorga Saavedra determine la pena que deberá cumplir Cruz López Ponce por el crimen.