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El pasado 21 de mayo los miembros de la Real Academia Española (RAE) eligieron al escritor nicaragüense Sergio Ramírez Mercado para ocupar la silla L de la Academia. Desde que se dio a conocer dicha postulación se inició una controversia entre nicaragüenses dentro y fuera de nuestro país. La razón, la más que cuestionable actuación del escritor Ramírez durante los once años que participó en el gobierno sandinista, primero como miembro de una junta de gobierno y luego como vicepresidente, se dice que ha sido el vicepresidente con mayor poder que ha tenido Nicaragua en su historia.
Dos cosas hicieron que me involucrara en dicha polémica. La primera, la declaración de uno de los miembros de la RAE diciendo que sus estatutos solo les piden que analicen su trayectoria como escritor, en este caso sus novelas, sus poemarios y los premios obtenidos. Lo otro que me hizo involucrarme fue una declaración del señor Ramírez totalmente despectiva contra quienes se oponían a su nombramiento.
De nada valieron los argumentos de las personas que hicieron llegar al seno de la RAE las razones por las que les pedían que analizaran con mayor detenimiento dicha postulación, ni los miles de nicaragüenses que se pronunciaron al respecto. Prevaleció la tesis que la RAE no analizaba al escritor (al hombre) sino su obra literaria.
En vista de que el día de hoy el señor Sergio Ramírez ya es miembro de ese organismo que lo ha sentado en la silla L, solo me queda hacer los siguientes comentarios.
Mi posición, la que publiqué en mi página de Facebook, era que lo que estaba en juego no era la probidad de don Sergio. Lo que estaba en juego era la moralidad de los miembros de la RAE. Pues la moralidad de SRM ya todos los nicaragüenses la conocemos y lo que hizo, lo que ocultó, lo que permitió y lo que avaló a su paso por esos once años en el gobierno de mi país, ya forma parte de la historia de mi patria.
Dicho esto, me tomé el tiempo de investigar qué es exactamente la RAE, cuál es su función y, como decimos en Nicaragua, qué pato puso ese huevo. Encontré que la Real Academia Española (RAE) se creó en el año 1713 por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena, y aprobada al año siguiente (el 3 de octubre de 1714) mediante una real cédula del rey Felipe.
A ella se han unido decenas de academias de los países de habla hispana, una de ellas es la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible. Se constituyó oficialmente el 9 de junio de 2022 en Santiago de Chile mediante un acuerdo suscrito por el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la República de Chile, el director de la Real Academia Española y la Secretaría pro tempore de la Red de Lenguaje Claro.
La nueva red tiene dos propósitos esenciales: fomentar el lenguaje claro y accesible como fundamento de los valores democráticos y de ciudadanía, así como promover el compromiso de las autoridades para asegurarlo en todos los ámbitos de la vida pública. En pocas palabras, la RAE nutre (incorpora) a su diccionario modismos, palabras, frases que nacen de los más de 600 millones de seres humanos que hablamos español.
En esta ocasión me voy a referir a los modismos, Un modismo es una expresión que se entiende en sentido figurado y reflejan la cultura de cada región, por lo que su traducción literal a otra lengua no tiene sentido. Ejemplo «ser pan comido»: significa que algo es muy fácil de hacer. «Meter la pata»: significa cometer un error o decir algo inapropiado. «Echar una mano»: significa ayudar a alguien. «Irse por las ramas»: significa desviarse del tema principal al hablar.
En Nicaragua tenemos un modismo para señalar a una persona de poco un ningún valor moral y por lo tanto no significa nada para la sociedad. La frase es, sos un hombre de “M”. Como los honorables miembros de la RAE no son nicaragüenses, lo más seguro es que no sabrán qué significa, pero si le preguntan al señor que hoy está sentado en la silla L, él se la puede descifrar.
Finalizo esta postalita con un mensaje: señores miembros de la RAE nosotros los nicaragüenses seguiremos con nuestras vidas y en lo sucesivo trataremos de identificar a individuos como el susodicho antes de que le haga daño a nuestra patria, en cambio ustedes tendrán que convivir con su decisión por el resto de tiempo que le quede de vida al señor en cuestión.
El autor es analista político y exmiembro de la Resistencia Nicaragüense.