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Los estudiantes de las universidades públicas de Nicaragua comenzaron a recibir desde el 20 de mayo los estipendios denominados por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo como «becas pueblo presidente». Según el régimen alrededor de 30,000 universitarios serán beneficiados; sin embargo, estudiantes que aplicaron y no fueron aprobados denuncian que priorizaron a sus simpatizantes.
LA PRENSA logró confirmar con los estudiantes que el estipendio mensual es de 1,500 córdobas. «Prácticamente a todos los que participan en cosas (partidarias) de la universidad se la aprobaron», dijo Lucas, un estudiante de la Universidad Casimiro Sotelo, montada en el campus robado a la Universidad Centroamericana (UCA).
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El caso de Lucas confirma que las becas están destinadas y son priorizadas para quienes participan activamente en los actos partidarios o se identifican como simpatizantes del oficialismo. Él es exalumno de la UCA y cree que esa es la razón por la que no le aprobaron la beca.
«Yo soy buen alumno, pero las becas se la dieron a gente vaga que ni estudia, que camina en cosas de la UNEN (Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua). Ya no importa ser buen alumno ni de escasos recursos», dice con molestia Lucas.
La vocera del régimen, Murillo, en su alocución del jueves 21 de mayo dijo que «las universidades han entregado 10,655 becas».
Cheques de 3,000 abarcan dos meses
Medios oficialistas compartieron en redes sociales las fotografías de las distintas universidades públicas que recibieron la beca. Y aunque el monto que se observa en el cheque es de 3,000 córdobas, es porque abarca dos meses, según dijeron estudiantes a este diario.
«Un logro que reafirma el protagonismo estudiantil y amplía las oportunidades para las y los estudiantes de la Universidad Nacional Casimiro Sotelo Montenegro», se lee en la publicación del recinto montado en la propiedad robada a la Compañía Jesuita.

«A mis compañeros de clases que les hablo les dieron 3,000 córdobas porque dieron dos meses», confirmó Ana, otra universitaria y exalumna de la UCA, a quien le negaron la beca.
Julissa, otra estudiante de la Universidad Casimiro Sotelo, aseguró que aunque tenía un promedio arriba de 90 tampoco le fue aprobada la beca. «Mi promedio es alto, y una compañera que tenía 99 de promedio y tampoco se la dieron. No tomaron en cuenta el promedio de la nota, pero a un compañero de clases que llevaba promedio de 67 se la dieron», apuntó.
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La Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), el brazo represor dentro de las universidades, fue quien estuvo a cargo de entregar las becas. En la Universidad Casimiro Sotelo un total de 2,152 estudiantes reciben este estipendio.
En el recinto de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) en Carazo también los jóvenes recibieron la beca. Fotografías divulgadas por medios oficialistas confirman que hubo presencia policial.

En la sede central en Managua de la UNAN también los alumnos comenzaron a recibir la beca. La rectora del recinto, Thelma López Briceño, indicó que son más de 4,000 becas para los estudiantes de los diferentes recintos de la UNAN.
«Esta entrega de becas que solo es posible en nuestro gobierno (…) nuestro agradecimiento a nuestros co-presidentes por estar compartiendo esta alegría», dijo López Briceño.
Solicitudes empezaron en marzo pasado
En marzo pasado, las universidades dominadas por el régimen abrieron la convocatoria para que los estudiantes iniciaran la solicitud de becas en todo el país. En una misiva que compartió UNEN en sus redes sociales ordenó que todos los postulantes escriban una carta dirigida a ambos dictadores: «El comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo».
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Otros de los requisitos solicitados fueron la cédula de identidad y hoja de matrícula de 2026. Para nuevos ingresos debían presentar las notas de undécimo grado y los de reingreso las últimas notas de la carrera.
A finales de ese mes, las redes sociales se inundaron de fotografías y videos de las kilométricas filas que debieron hacer cientos de estudiantes en las afueras de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) para entregar los documentos. Esto pasó tanto en Managua, como en León y otros departamentos.