Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Un grupo no especificado de organizaciones políticas, plataformas, movimientos sociales e individuos firmará una proclama en la que reafirma su compromiso con una transición democrática en Nicaragua y llama a la unidad para articular acciones coordinadas dentro y fuera del país.
El pronunciamiento, fechado el 18 de abril de 2026, sostiene que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo “carece de toda legitimidad” y lo describe como un aparato de control represivo que ha tomado las instituciones, perseguido a la ciudadanía, despojado de nacionalidad a opositores, confiscado bienes y cerrado espacios de disenso.
Ortega y Murillo, «una anomalía vergonzosa»
Al régimen lo llaman “una anomalía vergonzosa en América que llegó a su etapa terminal” y que lo que existe en Nicaragua “es un aparato de control represivo” que engulló a las instituciones y ha perseguido a la ciudadanía.
El documento insta a los opositores a “superar las diferencias” y a construir una república basada en democracia, libertad, Estado de derecho y justicia con la esperanza que el espíritu de las protestas de abril de 2018 sirva como punto de partida para impulsar una nueva etapa de articulación política y social.
El documento recuerda a los más de 350 nicaragüenses asesinados por la sangrienta represión del régimen contra las protestas de 2018 que duraron más de cinco meses. De manera simbólica, la proclama recuerda a los primeros asesinados de las protestas: Darwin Manuel Urbina, Richard Pavón, Hilton Manzanares, asesinados el 19 de abril; a Álvaro Conrado, Franco Valdivia Machado, Marvin José Vargas, José Abraham Amador, Cristian Emilio Cadenas, el 20 de abril; y a Kevin Antonio Coffin Reyes y Jonathan Eduardo Morazán, el 21 de abril.
Al aplastar las protestas mediante «operaciones limpieza» que ejecutaban paramilitares armados por la dictadura en coordinación con la Policía, el régimen aprovechó el sistema represivo instaurado para consolidar una dinastía totalitaria que, según la revista The Economist, ha convertido a Nicaragua en el país con el mayor deterioro de la democracia en los últimos 14 años en todo el mundo, según el Índice de Democracia 2025 de esta revista.
Puede interesarle: Nicaragua lidera el *ranking* mundial de deterioro democrático en 14 años.
Firma simultánea en al menos tres ciudades de Estados Unidos
Los firmantes de la proclama se reunieron de forma simultánea en al menos tres ciudades de Estados Unidos: Los Ángeles, Miami e Indianápolis, desde donde harán el llamado a las fuerzas políticas y sociales, tanto dentro como fuera del país, para sumar esfuerzos para restaurar la democracia en Nicaragua.
Puede leer: CIDH urge restablecer democracia y pide libertad de reos políticos en Nicaragua
Agenda de 13 puntos
El documento plantea 13 puntos o compromisos que, según los organizadores, están orientados a fortalecer la coordinación entre opositores:
- Redoblar esfuerzos por la liberación plena e incondicional de todos los presos políticos.
- Impulsar planes de acciones conjuntas dentro y fuera de Nicaragua.
- Impulsar una narrativa común de cambio hacia la democracia.
- Crear grupos que representen el pluralismo político, social y generacional.
- Articular la resistencia interna y externa con seguridad.
- Seguir denunciando las violaciones a los derechos humanos y la corrupción.
- Promover la ilegitimidad del régimen basada en la declaración de ilegitimidad de la OEA.
- Exigir el retorno seguro de los exiliados y que contribuyan en la transición democrática y en la celebración de elecciones libres, justas y competitivas.
- Consolidar un Plan de Nación.
- Elaborar una estrategia calendarizada de transición democrática, que incluya el establecimiento de un gobierno transicional.
- Impulsar un modelo de justicia que garantice verdad, reparación y no repetición.
- Proponer la elección de una Asamblea Nacional Constituyente y que la reelección sea prohibida constitucionalmente mediante una norma pétrea.
- Garantizar la recuperación de todos los bienes y recursos que han sido ilícitamente apropiados por la familia Ortega Murillo y sus testaferros.
Puede leer también: Relatos de dolor de las víctimas de la dictadura: «Mi mamá murió mientras estaba encerrado»
Represión continúa
La represión del régimen Ortega-Murillo contra los manifestantes en 2018 dejó un saldo de más de 355 personas asesinadas, según datos de la OEA. De estas, 27 fueron niños, niñas y adolescentes, además de 23 agentes policiales.
Hasta hoy la represión no ha cesado. El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas documenta que hasta el 31 de marzo el régimen mantiene detenidas arbitrariamente o encarceladas por motivos políticos a 47 personas, de las cuales 44 son hombres y tres mujeres, 14 son adultos mayores y 11 se encuentran en condición de desaparecidos.
Aunado a ello, más de 28 mil procesiones religiosas han sido prohibidas por el régimen desde 2019 hasta abril de este 2026, principalmente en tiempos de Cuaresma, uno de los períodos más importantes para el catolicismo.
Compromiso de los firmantes de la proclama
Tras ocho años de esfuerzos fallidos para coordinar un frente unido contra la dictadura, los firmantes de la proclama aseguran una vez más que, pese a sus diferencias ideológicas o partidarias, ahora sí mantendrán la coordinación y la acción conjunta con el objetivo común de lograr “una Nicaragua libre, justa y democrática”.