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María Teresa Cajina López, de 60 años, falleció de forma trágica la mañana de este viernes tras ser atropellada por un bus de la ruta 106 en Managua. El hecho ocurrió cuando la víctima intentaba cruzar apresuradamente la vía, de sur a norte, aparentemente para abordar una unidad de transporte que la llevaría a su destino.
La víctima trabajaba como afanadora del Instituto Miguel de Cervantes Saavedra, de Managua. A través de su cuenta oficial de Facebook, el centro educativo expresó sus muestras de condolencias, solidarizándose con la familia de Cajina López.
El accidente se registró en el sector de El Zumen, en el primer tramo de la Pista Héroes y Mártires de la Insurrección, donde la mujer fue impactada mortalmente por el vehículo de transporte colectivo que venía de este a oeste.
De acuerdo con un testigo consultado por LA PRENSA, quien solicitó el anonimato, el conductor del bus, identificado como Kevin Antonio Guillén Paz, de 25 años, no logró detener la marcha a tiempo y terminó arrollando a la mujer, proyectándola varios metros sobre el asfalto, ante la mirada atónita de testigos.
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«Yo estaba esperando que el semáforo cambiara de color cuando ocurrió el accidente», relató.
No cruzó en el paso peatonal
El testigo aseguró que la víctima cruzaba la carretera y que el semáforo se encontraba en rojo para los conductores. Presuntamente, el chofer intentó avanzar sin percatarse de que la mujer corría para abordar un bus de la ruta 114, el cual permanecía estacionado en la bahía destinada para unidades de transporte público.
«No sé si ese tipo (el conductor) se iba a tirar el rojo, pero venía a alta velocidad. Fue semerendo golpe y la mujer quedó mucho adelante de la ruta», continuó detallando.

Por su parte, el oficialista Canal 8 informó que la mujer habría cruzado la vía de manera imprudente, fuera del alcance del paso peatonal, una acción que —según esa versión— redujo significativamente la visibilidad del conductor, quien no habría tenido margen alguno para evitar la tragedia.
La escena quedó marcada por el silencio, el dolor y la impotencia, mientras las autoridades policiales realizaban las investigaciones correspondientes. El cuerpo de la mujer fue trasladado a Medicina Legal (IML) mientras el conductor quedaba bajo arresto a la espera que se determine su responsabilidad en el accidente.
Otro pasajero muere en accidente de ruta
En los últimos meses, las calles de Managua se han convertido en escenario de tragedias que se repiten con alarmante frecuencia. Accidentes de tránsito que involucran a rutas del transporte colectivo han cobrado vidas.
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Uno de esos episodios ocurrió la noche del 9 de marzo, cuando Carlos Antonio Silva Saravia, de 49 años, conductor de la ruta 102, se vio involucrado en un hecho que terminó con la vida de Luis Antonio Gutiérrez Murillo, un pasajero de 75 años. El accidente se registró en las cercanías del Instituto Edgar Arbizú, un punto transitado incluso entrada la noche.
Según el testimonio de un poblador que habló con LA PRENSA, la escena fue repentina y caótica. La víctima se encontraba de pie, cerca de la puerta trasera del bus, casi sobre las gradas por donde se desciende. Minutos antes, un grupo de estudiantes de secundaria había abordado la unidad en una parada anterior y comenzó a generar desorden dentro del vehículo.
Conductor quedó en libertad
En medio del bullicio y la presión de los jóvenes, alguien accionó el botón que desbloquea las puertas automáticas —un mecanismo común en los buses marca Yutong, importados desde China— justo cuando la unidad aún estaba en movimiento. En ese instante, el adulto mayor perdió el equilibrio, resbaló por las escaleras y cayó violentamente al pavimento.

El golpe fue fatal. Gutiérrez Murillo sufrió un trauma craneoencefálico severo que le provocó una hemorragia intracraneal. Pese a los esfuerzos posteriores, nada pudo hacerse para salvarle la vida.
La versión de la Fiscalía apunta a que el conductor circulaba con la puerta trasera abierta y que una maniobra brusca de frenado habría ocasionado la caída del pasajero. Sin embargo, el testigo sostiene que esta hipótesis no se ajusta a lo que presenció esa noche.
Finalmente, el conductor recuperó su libertad después que en la audiencia inicial, del pasado 20 de marzo, la familia de la víctima desistiera del proceso en su contra. Esto permitió la finalización del caso. Según medios oficialistas, la jueza Ana María Vado Miranda, titular del Juzgado Cuarto Local Penal de Managua, otorgó el principio de oportunidad luego de que la familia de la víctima expresara su perdón al acusado por homicidio imprudente.