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Decenas de miles de personas marcharon este martes en Buenos Aires en una jornada de memoria a 50 años del golpe de Estado que instauró una sangrienta dictadura en Argentina, en medio de tensiones por un legado que el presidente ultraderechista Javier Milei busca revisar.
Bajo la consigna «Nunca más» que marcó a generaciones, la masiva movilización se extendió a lo largo del kilómetro que separa la Plaza de Mayo de la avenida 9 de Julio y desborda en las calles aledañas, completamente colmadas de gente.
En un ambiente festivo y con carteles que decían «No nos han vencido», los manifestantes exigieron «¡que digan dónde están!». Globos blancos se elevaron en el aire con fotos de los desaparecidos y la leyenda «Aún te estamos buscando».
Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo encabezaron la marcha, en continuidad con una tradición iniciada durante la dictadura, cuando comenzaron a reunirse para reclamar en esta plaza por el paradero de sus hijos.



30 mil desaparecidos, según los activistas de derechos humanos
Los organismos de derechos humanos calculan que la dictadura dejó 30.000 desaparecidos, una cifra discutida por el gobierno que la estima en menos de 9.000.
Las Abuelas han restituido la identidad de 140 nietos que fueron apropiados cuando eran bebés o nacieron en cautiverio y se calcula que quedan más de 300 por encontrar. «140 casos resueltos, qué les parece», dijo en el escenario Estela De Carlotto, de 95 años y presidenta de la asociación.
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«Cada restitución de un nieto es la evidencia de las atrocidades que cometió el terrorismo de Estado siniestro: desapariciones, asesinatos, robo, sustracción de menores y falsificación de documentos políticos», añadió la histórica activista, cuyo nieto fue el 114 en ser hallado.
Desapariciones, torturas, robo de bebés, miles al exilio
El golpe cívico-militar de 1976 derrocó a Isabel Perón e instauró una dictadura que gobernó hasta 1983 y llevó a cabo desapariciones, torturas y robo de bebés, forzando a miles al exilio.
Valeria Coronel, una docente de 43 años, llevaba de la mano a su hija de ocho. «La memoria se transmite de generación en generación para que la lucha continúe», dijo a la AFP. «Es la herencia que le quiero dejar a mi hija».
Ultraderecha de Milei es revisionista
Pero el aniversario encuentra a los argentinos en medio de una batalla política por cómo se narra esta violencia, luego de que Milei cuestionara consensos instalados desde el retorno de la democracia.
El gobierno de Milei sostiene que hubo una guerra entre dos bandos en la que se cometieron excesos, al aludir a las guerrillas de entonces y relativizar el rol de los militares.
En la mañana del martes, la Casa Rosada difundió un video en esa línea en el cual acusa la supuesta «visión sesgada y revanchista» con la cual se ha estudiado la historia, que habría sido utilizada como un «instrumento de manipulación» por parte de la izquierda.
«Hay algo del pacto democrático que con este gobierno se ha roto», dijo a la AFP el politólogo Iván Schuliaquer, de la Universidad Nacional de San Martín.
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Sin embargo, «todavía la condena a la dictadura, al plan sistemático de persecución, tortura y desaparición, sigue siendo fuerte en la mayor parte de la población argentina», añadió.
Un estudio reciente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) sobre 1.136 entrevistados en todo el país reveló que siete de cada diez argentinos condenan la dictadura militar.
En los balcones en torno a la Plaza de Mayo algunos colgaron banderas argentinas y pañuelos blancos, símbolo de esta búsqueda de medio siglo que aún continúa. «Quedan muchas deudas, muchas preguntas sin responder», dijo a la AFP Jimena León, una médica de 35 años.
Cincuenta años después, 1.208 personas fueron condenadas en más de 350 juicios, pero más de 300 causas siguen abiertas.