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Pese a que la guerra de Donald Trump contra los inmigrantes ya ha provocado la deportación de miles de personas extranjeras en ese país, especialistas migratorios advierten que estas podrían intensificarse y que las elecciones de medio término que se llevarán a cabo en noviembre no supondrán una piedra en el zapato que relaje las medidas de la administración estadounidense.
Las elecciones de medio término serán importantes porque se definirá quién controlará el Congreso, si los republicanos o los demócratas, además de que se escogerán a decenas de gobernadores en varios estados. Estas suelen ser consideradas como una especie de evaluación del papel que está desempeñando el Gobierno de turno.
Aunque hay mucho en juego en estos comicios y las medidas migratorias de Trump han generado rechazo de una buena parte de la comunidad de inmigrantes y personas del propio partido republicano “yo no esperaría un cambio significativo en las políticas migratorias de esta administración”, considera Alexa Zamora, especialista en relaciones internacionales.

“Hay que tomar en cuenta que una buena parte de estas propuestas en materia migratoria son las que le ganaron el voto republicano a Trump”, detalla.
Por su parte, el abogado y experto en temas de inmigración, Rommel López, reconoce que “hay un nivel importante de desacuerdo sobre cómo se han manejado las deportaciones, incluso dentro de sectores del propio partido y la administración”, sin embargo, no cree que las medidas de Trump vayan a relajarse de cara a los comicios de medio término.
El pasado sábado, Donald Trump anunció que desplegaría a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en los aeropuertos a partir de este lunes en caso de que los demócratas no aprobaran “inmediatamente” un plan para financiar al Departamento de Seguridad Nacional.
“Si los demócratas de izquierda radical no firman inmediatamente un acuerdo para permitir que nuestro país, en particular, nuestros aeropuertos, vuelvan a ser libres y seguros, trasladaré a nuestros brillantes y patrióticos agentes del ICE a los aeropuertos, donde se encargarán de la seguridad como nadie ha visto antes”, escribió en la red Truth Social.
Horas después, en una nueva publicación, Trump dijo que ya había decidido seguir adelante con esta medida y que ya le había dado la orden a ICE de que “se preparara” para este lunes.
López señala que la decisión de Trump de enviar a ICE a los aeropuertos no es planteada como un simple apoyo. “Deja claro que no está hablando solo de logística, sino de un posible despliegue con capacidad de hacer arrestos”, advierte.
Las medidas de Trump
Desde que Donald Trump asumió hace más de un año la presidencia de Estados Unidos ha emprendido una serie de medidas en contra de la inmigración. Algunas de ellas han sido las deportaciones masivas de personas extranjeras hacia sus países de origen o terceros países.
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Este año también ha implementado nuevas medidas que afectan a los nicaragüenses como la imposición de una fianza de 15,000 dólares como requisito para solicitar visa de turismo, tanto por primera vez como para renovación.
También ha anunciado la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para nicaragüenses, así como el parole humanitario y el programa de Movilidad Segura.
Alexa Zamora considera que estas medidas están lejos de relajarse. “Más allá del descontento que esto ha suscitado en poblaciones migrantes en Estados Unidos, no esperaría que haya algún tipo de relajación en el control de fronteras o en la estrategia de trabajo que esta administración está teniendo con ICE”, comenta.
Por otro lado, “tampoco esperaría que se recrudezca, más allá de la fianza que hay que pagar para viajar a Estados Unidos, uno que otro requisito, o la inclusión en la lista de más países que Estados Unidos considera una amenaza”, indica Zamora.

Están ajustando la estrategia
De acuerdo con el experto en temas de inmigración Rommel López, hasta el momento no existe evidencia de que ICE se haya detenido con su arremetida contra los inmigrantes o que haya relajado sus operaciones por el contexto electoral. “En la práctica, las deportaciones han continuado, aunque en algunos lugares se ha reducido la visibilidad de operativos más agresivos como los que se vieron en Minnesota”, explica.
López también señala que al contexto electoral en el que se encuentra Donald Trump se le suma la presión política por temas como la economía y decisiones de política exterior como el manejo de la guerra en Irán, la crisis en Cuba y la transición en Venezuela.
“En ese contexto, lo que estamos viendo no es una pausa, sino una recalibración estratégica: las acciones continúan, pero pueden cambiar en intensidad, enfoque o forma de comunicación para reducir el costo político. Las deportaciones no se ha detenido, simplemente se están manejando de manera más selectiva y menos visible en ciertos escenarios”, valora.