Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Moisés Adán Cruz Cruz, de 35 años, conocido como el Moly, fue sentenciado a prisión perpetua revisable luego de ser declarado culpable por torturar, violar y asesinar a la adolescente identificada con las iniciales S.A.S.N., de 17 años, en el municipio de Santa Teresa, en Carazo.
La jueza Juana María Rivera Pineda, del Juzgado Segundo de Distrito Penal de Juicio de Carazo, dictó la sentencia. El pasado 10 de febrero, fue encontrado culpable por el delito de asesinato agravado en perjuicio de la menor, tras demostrarse el odio y alevosía con que cometió el atroz crimen.
Lea también: Declaran culpable a hombre que mató a su hermano de crianza. Piden 15 años de cárcel
El ahora condenado interceptó a la adolescente por un camino solitario, cerca al predio baldío y montoso de la comarca Los Cruces —donde fue hallado el cadáver— y ahí la violó. Además, confesó que a la orilla de un ceibón enterró una ropa.
En el juicio quedó demostrado que la adolescente fue torturada atrozmente antes de ser asesinada. El 16 de enero, el Ministerio Público demostró con pruebas suficientes que la adolescente no solo fue asesinada y víctima de violación por su verdugo, sino que también le fueron cortadas sus manos aún cuando estaba con vida.

La autopsia reveló que antes de ser ultimada de un golpe en la nuca, la adolescente sufrió la amputación de ambas manos cuando aparentemente intentaba defenderse de su atacante. El forense determinó que la muerte de la menor fue causada por una hemorragia intracraneal que le provocó el golpe contundente.
No cumplió su primer condena
La investigadora policial concluyó que la última vez que se le vio a la menor fue junto a Cruz cuando ambos caminaban el mismo día de su desaparición, el pasado 5 de noviembre. La adolescente había salido a visitar a una amiga.
Lea además: Irá a juicio el conductor de bus de Ticuantepe acusado de muerte de una niña de 5 años
El cuerpo de la menor fue encontrado la mañana del 10 de noviembre de 2025, en avanzado estado en descomposición entre unos matorrales de la comarca Los Cruces, en Santa Teresa.
El ahora culpable tenía una denuncia por violación a una menor y no alcanzó a cumplir la condena tras recibir el beneficio de Convivencia Familiar. Debió cumplir una sentencia de 12 años de prisión en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro en Tipitapa, pero solo logró a purgar dos años.

Ahora deberá pasar el resto de su vida en la cárcel. La prisión perpetua revisable le fue dictada por la flagelación, mutilación o descuartizamiento en el cadáver de la víctima.
Revisable por buena conducta
En la Ley 1058, Ley de Reforma y Adición al Código Penal de la República de Nicaragua y a la Ley 779, se establece que la pena de prisión perpetua puede ser revisable cuando el condenado haya cumplido treinta años de efectiva prisión y que tenga buena conducta en el centro penitenciario.