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El negocio aurífero está bajo control directo de la familia dictatorial, a través de Laureano Ortega Murillo. The gold mining business is under the direct control of the dictatorial family, through Laureano Ortega Murillo.

El esquema de extorsión que ha permitido a los Ortega Murillo controlar el negocio del oro en Nicaragua

Una estructura de sociedades mercantiles, controladas por Laureano Ortega Murillo, extorsionan a mineros artesanales, a empresas formales y garantizan clientes al plantel de Grumixsa en Chinandega, controlado también por su familia

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Un entramado de sociedades vinculadas a la familia de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha sacado provecho en los últimos años al jugoso negocio del oro nicaragüense, mientras el Estado entregaba ruidosamente concesiones mineras a empresas chinas desconocidas, cuya superficie en su conjunto sumaba en octubre de 2025 más del 6 por ciento del territorio nacional.

A diferencia de la fiesta de concesiones a empresas chinas que se realiza de manera pública con publicaciones en La Gaceta, el entramado de sociedades que funciona en paralelo y genera grandes cantidades de dólares en efectivo se ha tejido de manera muy discreta.

“Mario”, un minero del norte de Nicaragua que solicitó el anonimato para hablar con LA PRENSA, recibió el año pasado la visita de representantes de Capital Mining Investment Nicaragua, una empresa controlada por Laureano Ortega Murillo, hijo de los dictadores.

“Mario” solía trabajar con mineros artesanales en su propiedad. El arreglo de siempre era que él se quedaba con el 20 por ciento de lo extraído en sus tierras. Sus socios hacían lo que quisieran con el resto.  Sin embargo, la propuesta de Capital Mining fue que “no hicieran eso y mandaran todo” el material hasta un plantel para procesar el oro ubicado en Villanueva, Chinandega.

Este molino era propiedad del Grupo Minero Xiloá, S.A (Grumixsa), que es manejado por allegados de la familia Ortega Murillo. Aunque a simple vista pareciera que no están conectados, Capital Mining y Grumixsa forman parte de una estructura que opera la familia de los dictadores en el sector.

“El modelo permite un control del mercado del oro, ingresos constantes mediante cobros a pequeños mineros, un mecanismo de lavado de dinero y un monopolio de exportación con doble rentabilidad”, explicó una fuente que está al tanto de las operaciones.

Daniel Ortega y su esposa conversan con el exembajador de China en Nicaragua. Laureano Ortega Murillo participa como testigo. El hijo de los dictadores se desempeña como su asesor de inversiones de sus padres. Foto/Tomada de medios oficialistas

Las cifras de los ingresos de estos negocios son difíciles de precisar, pero estimaciones conservadoras, tomando en cuenta la capacidad anual de procesamiento de la planta, las empresas de los Ortega Murillo en el sector pudieron obtener más de 80 millones de dólares solo en ingresos por los negocios de Grumixsa y Capital Mining desde que implementaron este esquema de extorsión. Ese dato no influye el comercio del oro al exterior.

En su conjunto, el negocio es manejado en la sombra por personas desconocidas. De hecho, en este esquema societario personas de bajo perfil participan en el mismo, lo que les permite ocultar los grandes nombres ligados a la cúpula de la dictadura. Hay oficinistas, abogados poco conocidos, contadores públicos. 

En 2025, Nicaragua—uno de los países más pobres del hemisferio— se vive una verdadera fiebre por el oro. Según el ministro de Energía y Minas, Salvador Mansell, el país tenía proyectado desde agosto cerrar ese año con 434, 622 onzas troy y liderar la extracción del metal en Centroamérica. Así lo dijo exultante a los medios oficialistas.

“Estamos hablando de ocho empresas fuertes que ya están ubicadas (en minería industrial) y que están ampliando su potencial, pero aquí tenemos igual como en la energía, una cantidad de empresas chinas que se han venido a incorporar y que le está dando un dinamismo bastante importante. Estamos hablando de unas 12 a 14 empresas chinas que ya empezaron a invertir en exploración y que están dando los pasos también en la explotación y en la comercialización del oro”, dijo Mansell en agosto de 2025.

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Los altos precios que el metal ha alcanzado históricamente en el mercado internacional hicieron que Nicaragua exportara 4,309 millones de dólares entre 2022 y 2025, según las estadísticas del Banco Central. Esta cifra recoge los datos del sector minero, generada por las empresas concesionarias, pero no incluye la cifra de la producción de los llamados mineros artesanales que significa también una millonaria suma.

La extorsión a los artesanales

Capital Mining fue creada el 16 de noviembre de 2020 en Managua, es decir, tres meses después de la fundación de Grumixsa, según corroboró LA PRENSA al comparar los datos de ambas empresas. Los de la última fueron publicados en una investigación periodística de este medio en noviembre de 2025, titulada “Empresa minera que opera en oficinas de la sancionada Eniminas tiene lazos directos con Ortega”.

La posibilidad de explotar este mercado atrajo a los Ortega Murillo, que han hecho negocios con el Estado en otras áreas de la economía como construcción, medios de comunicación, publicidad y petróleo. Los testimonios recopilados por LA PRENSA—y documentos que tuvimos a la vista—revelan que Capital Mining cobra una comisión del 5 por ciento a los mineros artesanales para procesarles el material extraído. Las oficinas de esta intermediaria son dos esencialmente: una en San Carlos, Río San Juan y otra en San Ramón, Matagalpa.  

Su representante es Julio Enrique Espinoza Rivas, un abogado de 32 años, con un pasado poco conocido. La otra mujer importante en el esquema de Capital Mining es Dennise Díaz Rodríguez, de 43 años, quien según el contrato también puede recibir a su nombre el pago de los mineros y opera como “mano derecha” de Salvador Mansell. Lo suele acompañar en reuniones de ejecutivos. En el caso de Espinoza Rivas, se le considera cercano además a una hija del ministro.

Julio Enrique Espinoza Rivas en uno de sus viajes recientes por el mundo. En esta imagen, se le ve disfrutando de un evento de Fórmula 1 en México. Foto/Cortesía

De acuerdo con un contrato suscrito en 2022, la retribución a Capital Mining correspondió al “5 por ciento del pago que se haga a mineros artesanales por el mineral entregado”. Entre las principales cláusulas figura precisamente la de confidencialidad, es decir, “las partes se obligan a no divulgar por cualquier medio, de forma indirecta o directa, los términos del presente acuerdo de autorización y colaboración”.

Sin embargo, “Mario” explica en términos concretos lo que pasa: Además del 5 por ciento que pagan a Capital Mining, ellos deben “pagarle” a Grumixsa. Al final, como ellos sólo envían el material hasta Chinandega, es la empresa del plantel la que les paga un 40 por ciento de la factura, porque ellos se pagan un 60 por ciento en concepto de “procesamiento del material”, lo que incluye sus “ganancias”.

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Para hacer estos pagos, Grumixsa cuenta con una tabla. Una vez que el camión llega con el material al plantel, se pesa el mismo para determinar el número de toneladas y luego se toma una muestra para determinar cuántos gramos de oro hay también por tonelada. El documento indica que el minero recibe el 50 por ciento con 5 gramos por tonelada. De ese monto, como se dijo, se descuenta lo de Capital Mining, con lo que las arcas de los Ortega Murillo tienen un doble ingreso.

Esta es la tabla de pagos que manejen en el régimen para hacer trato con los mineros artesanales.

Desde octubre de 2024, cuando el negocio de Grumixsa se puso en marcha, la empresa compró 303,967 dólares en cianuro en el exterior, de acuerdo con datos de la plataforma estadounidense Import.genius, cortados a septiembre de 2025. El cianuro se utiliza para separar el metal del desperdicio.

Además del secretismo, sólo hacen pagos en efectivo

Para “Mario”, el cobro de Capital Mining es en realidad un mecanismo de extorsión a los mineros artesanales.  Después que envían su material, “el minero nunca ve el oro (procesado por Grumixsa). No pagan con oro, te lo pagan al precio internacional y nunca ves el metal. Nunca lo recibís. Lo pagan en efectivo. No hay cuentas, ni cheques, ni recibos”, explica.

Agregó que la tierra “decente” en la zona de su propiedad puede dar unos 5 gramos de oro por tonelada. En este momento cada gramo—de 24 kilates—se paga en 5,200 córdobas. En todo el negocio, los representantes de Capital Mining siempre están muy atentos a la situación de los productores. Les interesa en particular cuánto material pueden enviar a Grumixsa y cada cuánto tiempo.

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“A ellos  (los del régimen) los puede atrasar el acopio del material para procesarlo en la planta—reitera Mario—: Ahí es donde Capital Mining se pone las pilas. Por eso, ellos andan visitando a la gente. Siempre quieren saber cuánto material hay. Cada cuánto tiempo le vas a mandar un viaje”.

El vínculo con Laureano Ortega

Los vínculos de Laureano Ortega Murillo, quien funge como asesor de inversiones del régimen, fueron expuestos por Estados Unidos. El 15 de mayo de 2024, el Departamento del Tesoro sancionó a Capital Mining y a la Compañía Minera Internacional, S.A (Comintsa). La nota de prensa indicó que la primera empresa opera como una intermediaria del sector aurífero, bajo el control directo del hijo de los dictadores.

“Capital Mining es un intermediario de este sector que le cobra a otras empresas mineras por realizar negocios en Nicaragua. La empresa es controlada por Laureano Ortega Murillo, hijo del presidente Ortega y de la vicepresidente Murillo, y el designado por OFAC, Mansell Castrillo (ministro de energía y minas)”, indicó el Departamento del Tesoro al aplicar la sanción a la minera.

El propietario de Comintsa es el ministro Mansell, según Estados Unidos, aunque su representante en papel es el ingeniero industrial Nelson Francisco Sobalvarro, de 49 años. El 26 de enero de 2026 su empresa transfirió la concesión del lote “La Reyna II”, con una superficie de 4,131 hectáreas, a la empresa china Thomas Metal. Fue una evidente evasión de sanciones estadounidenses, realizada con la venia de la dictadura.

La Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, decidió quitar este miércoles 11 de febrero la Dirección de Minas del Ministerio de Energía y pasarla a la Procuraduría General de Justicia, creada el año pasado por órdenes de Rosario Murillo. Esto permitirá un control mayor de la familia sobre el negocio minero.

LA PRENSA intentó contactar en al menos tres ocasiones a Espinoza Rivas y a Mansell, pero no respondieron a sus teléfonos móviles. Además, escribimos un correo electrónico a la dirección del funcionario de Capital Mining con mineros artesanales, pero rebotó. Esta información de contacto se encontraba escrita en el contrato que tuvimos a la vista.

La relación del plantel de Grumixsa con los Ortega Murillo fue descrita con amplitud en una investigación de LA PRENSA. La empresa es manejada por un antiguo empleado de las plantas generadoras de energía “Che Guevara”. Se trata de Marlon José Salinas López. Lo esencial es que Grumixsa tiene como socia a la Urbanizadora Industrial (URBISA). 

URBISA forma parte de la red de 22 compañías manejadas por la familia del dictador, a través de testaferros, según una investigación publicada por Confidencial en 2022.  El plantel de Grumixsa, donde ahora los mineros artesanales deben enviar su material, perteneció a la sancionada Empresa Nicaragüense de Minas. Sus oficinas en Managua también fueron de la compañía estatal.

Aunque no hay documentos que muestren hasta dónde han logrado capitalizar esta mezcla de intereses políticos y económicos, Grumixsa tiene autorización del Estado para operar el plantel en Chinandega desde el 1 de octubre de 2024. Su capacidad es de 30,000 onzas de oro al año. Los expertos calcularon en noviembre que este sitio puede generar unos 100 millones de dólares en 365 días de trabajo.

Cálculos conservadores indican que el Grupo Minero Xiloá, S.A. podría haber ganado 80 millones de dólares—trabajando a toda su capacidad— en 16 meses de operaciones, luego de descontar el 60 % del valor del material que le mandan sus proveedores. Si se suma el 5% sobre los 100 millones para Capital Mining, el ingreso por estas dos entradas habría sido 83 millones de dólares entre inicio de octubre de 2024 y el presente.

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La situación incomoda a los mineros artesanales. Se sienten contra la espada y la pared. “A la gente no le gusta esto. Si viajás a traer el dinero, porque te pagan en efectivo, te arriesgás a la hora de traerlo. Si acaso no trabajás con ellos, te podés meter a problemas con el Estado. Nadie quiere eso”, lamentó “Mario”.

“Suministro” y la extorsión a las empresas

Según otro documento privado que LA PRENSA pudo analizar, y que mantenemos bajo reserva por seguridad de nuestras fuentes, los Ortega Murillo cobran comisiones también a empresas del sector, que trabajan con mineros artesanales. Lo hacen a través de otra empresa y esta operación constituiría otro ingreso a las arcas de la familia: Suministro y Montaje Electromecánico. Su representante es el contador público, Omar Javier Cortez Moncada, de 47 años.

Suministro fue creado, bajo los oficios notariales de la abogada corporativa Cinthya Lucía Jiménez Pichardo. La fuente explica que el cobro de Suministro equivale al 5 por ciento “de las ventas brutas anuales de las sustancias extraídas, producidas en el país y suministradas por mineros artesanales”. Para un experto financiero, que analizó estos acuerdos a petición del diario, aunque el contrato señala a los mineros artesanales, en realidad es un cobro directo que los Ortega Murillo hacen a las empresas. Una modalidad descarada de extorsión. Y los pagos se realizan mensualmente.

“Si una empresa produce en un mes oro por un valor de 5 millones de dólares, debe pagar 250,000 dólares a la empresa Suministro por ese mes. Ambas se utilizan para cobrar una extorsión, en el caso a los mineros es un derecho a piso. La otra directamente a las empresas. Tanto Capital Mining como Suministro están bajo control de los Ortega”, explicó el analista financiero.

Por ahora, no existen datos a mano de cuánto podría significar este ingreso en concreto para los Ortega Murillo. LA PRENSA escribió una consulta a los representantes de Equinox, antes Calibre Mining— la empresa más grande del sector minero nicaragüense— en aras de conocer si tienen información sobre la empresa Suministro. Al cierre de este reportaje de investigación, no habían respondido tampoco.

Para “Mario”, el esquema de negocios de los Ortega Murillo es de “lavado de dinero”. “El oro se vuelve efectivo, donde se ponga y no existe un rastro público que se pueda seguir”. De esta forma, el negocio queda en apariencia protegido de la curiosidad de los críticos indeseables.

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