Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
La investigación sobre la muerte de Eloísa del Carmen Chavarría Robledo, de 65 años, en el municipio de San Lorenzo, en Boaco, no da tregua ante nuevas averiguaciones. La Policía Nacional confirmó en conferencia de prensa que la mujer no falleció en un accidente, como lo sospecharon la semana pasada, sino que en realidad fue asesinada a golpes con un palo.
Este lunes fue presentado Mario Alberto Mora, de 52 años, como el principal sospechoso del crimen. La Policía investiga el caso como un homicidio, luego que un médico forense determinara que los golpes en la cabeza de la víctima son producto de una violenta golpiza, y no de un accidente de tránsito como informaron primeramente las autoridades.
Lea también: Así ocurrió el crimen de un hombre a manos de su hermano de crianza: Fue hallado con señas de tortura
Las actualizaciones en la investigación reviven las sospechas de pobladores que dijeron que el cuerpo de la mujer, hallado la noche del pasado 3 de febrero, tenía lesiones en la cabeza y posiblemente fueron resultado de un homicidio. Pero la Policía lo negó porque en el lugar de la escena también le fue encontrado todo el dinero y otras pertenencias personales.

Para las autoridades no existía razón alguna para que un tercero la violentara hasta quitarle la vida. Por eso siempre sospecharon de una muerte homicida producto de un accidente de tránsito. En la búsqueda del supuesto conductor que se dio a la fuga, la Policía se encontró con otra versión. La mujer sí fue asesinada.
¿Cómo ocurrieron los hechos?
De acuerdo con la narrativa revelada este lunes por la Policía, la mañana del pasado martes 3 de febrero, a eso de las 5:45 a.m., el acusado habría interceptado a su víctima cuando esta circulaba en un camino rural de la comarca El Carrizal. Con la intención de cometer abuso sexual, este la agredió hasta causarle la muerte.
Lea además: Policía mata a presunto narco durante enfrentamiento armado en Nandaime
El hombre huyó de la escena dejando el cuerpo de la mujer entre un cauce utilizado para regar arrozales, propiedad de la arrocera Altamira. Testigos dijeron que la víctima tenía señales de haber sido arrastrada.

Resulta que la Policía lo detuvo el miércoles 4 de febrero a las 4:00 de la tarde, es decir, casi 36 horas después de haber cometido el crimen. Pero hasta hoy lo presentaron en rueda de prensa como el principal sospechoso del crimen. El médico forense no confirmó ni descartó abuso sexual en la mujer.