Trabjadores de la Alcaldía de Chinandega delimitan tramos. Foto: Alcaldía de Chinandega

Trabjadores de la Alcaldía de Chinandega delimitan tramos. Foto: Alcaldía de Chinandega

Pintura fresca, problema viejo: el desorden que no se va del mercado de Chinandega

Operarios de Servicios Municipales delimitaron tramos que, según las autoridades, frenará el crecimiento desordenado de ese centro de compras.

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Al olor de las verduras frescas y la humedad persistente del Mercado Central de Chinandega se sumó un nuevo aroma: pintura recién aplicada. Provenía de una bandeja que operarios de la Alcaldía utilizaron para trazar líneas sobre el asfalto, con la intención de delimitar los espacios de los comerciantes informales. La escena no es nueva. Es una medida que ya se ha aplicado en años anteriores y que, según comerciantes y vecinos, de poco o nada ha servido para frenar el crecimiento desordenado del mercado.

En un mensaje publicado en sus redes sociales oficiales, la Alcaldía de Chinandega informó que se estableció el ordenamiento para los comerciantes ubicados en la calle que va del antiguo FDL hacia el oeste, en el Mercado Central.

Lea también: Imparable desorden en mercado de Chinandega

“Los operarios de la Alcaldía realizaron este jueves 29 de enero el rayado y ordenamiento”, señala el post, en el que se añade que “estas acciones contribuyen a mejorar la circulación, la seguridad y la imagen del mercado, en beneficio de comerciantes, transportistas y clientes que a diario visitan este importante centro de compras”.

Sin embargo, en la práctica, las líneas amarillas parecen más simbólicas que efectivas. Aunque los comerciantes permiten que las pinten, pocos muestran preocupación por respetar los límites. La pretensión municipal es garantizar la libre circulación de vehículos, triciclos, barredores y centenares de personas que transitan a diario por el sitio, pero la experiencia indica que en cuestión de semanas las marcas serán rebasadas por canastas, sacos y puestos improvisados, creando cuellos de botella que vuelven imposible circular con tranquilidad.

El mercado, ubicado en el centro de la ciudad, crece todos los días y lo hace sin planificación. Algunos vecinos de la zona aseguran que ya dejaron de reclamar. Perdieron sus aceras y observan cómo el mercado devora andenes, hidrantes y espacios públicos.

Hace una década se estimaba la presencia de unos 920 comerciantes; hoy se habla de más de dos mil en apenas 11 cuadras, una invasión que ahora avanza hacia el sur, en la zona de los antiguos juzgados. La falta de información oficial agrava el problema.

Un exconcejal municipal, que pidió el anonimato, resume el sentir de muchos: “En los alrededores del mercado el hacinamiento y el caos son una promesa rota. Claro, como ya no hay campañas ni elecciones, ya no tienen que seguir mintiendo”, ironizó el exfuncionario.

Funcionario de Servicios Municipales orientando respetar líneas amarillas. Foto: Alcaldía de Chinandega

Negocio rentable

Para algunos comerciantes, el desorden también es parte de un negocio rentable. Un vendedor que llega desde la comarca oriental Belén explica que paga 10 córdobas cada día por ubicarse en la calle.

“Y si viene otra que vende, también la ponen a mi lado para que ella pague también”, relata.

Hablar de cifras exactas de cuántos vendedores acuden a diario no conviene, dicen, porque daría pistas sobre la recaudación diaria. En los últimos años las mejoras se concentran en los galerones internos, mientras afuera el caos se multiplica.

Las redes sociales se han convertido en un espacio de desahogo ciudadano. La medida para ordenar el mercado queda minimizada.

“Esos rayados de delimitación nunca han funcionado, a lo sumo una semana. Hay decenas de ejemplos: los quioscos del parque, el sector del Bisne. La solución es la reubicación y desalojar áreas para peatones y vehículos. El ejemplo de la Alcaldía de Rivas es el mejor”, escribió un usuario. Otros reclaman a los comerciantes: “Se hacen dueños de las calles y ni parqueo se encuentra” y exigen que se liberen las aceras.

Lea además: Alcaldía de Ciudad Sandino retiene carreta con equino y aplica multa de 2 mil córdobas por depositar basura

Mientras tanto, el amarillo de la pintura resalta sobre el pavimento, fresco aún, como un intento más por imponer orden en un mercado que, con el paso del tiempo, parece haberse vuelto inmune a las rayas y a las promesas municipales.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí