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Después de un trayecto largo, sinuoso, pero también reconfortante, los Leones siguen en la cima del beisbol nacional. El equipo que ha cultivado un gusto especial por las complicaciones para luego convertirlas en inspiración hacia momentos épicos y crecerse, ha agregado una historia de combatividad más a su amplio catálogo de hazañas en el país.
A través de una dramática victoria 1-0, conseguida espectacularmente tras burlar el esfuerzo de los talentosos Gigantes de Rivas, los Leones han retenido la corona de campeones en la Liga de Beisbol Profesional y con su séptimo título se han convertido en los máximos ganadores en la segunda época de estos eventos reiniciados en 2004-2005.
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La batalla final por el campeonato fue un duelo de lanzadores y como sucedió a menudo durante la serie, los Leones aprovecharon cada fisura en la estructura rivense para construir su victoria. Un hombre ponchado como Norlando Valle logró embasarse tras una bola sin control que el receptor no pudo retener y anotó la carrera del triunfo.
Un duelo de lanzadores
Benjamín Alegría con un cañonazo al bosque derecho con dos outs en el octavo y ante el exbig leaguer JC Ramírez, logró el batazo decisivo para el triunfo leonés que mejoró el récord a 7-1 de los felinos en Finales, mientras los Gigantes caían a 4-6 en este tipo de instancias.
Los abridores, Thiago Da Silva por los Gigantes y Alfredo Villa por los Leones se trenzaron en un duelazo de pitcheo que mantuvo sin carreras el marcador a lo largo de las primeras siete entradas. El brasileño salió después de cinco ceros y solo tuvo una dificultad considerable en el cuarto episodio cuando admitió par de hits, pero resolvió la amenaza.
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Y cuando se fue Da Silva, Osman Gutiérrez le dio continuidad a la cadena de ceros. Villa, por su lado, logró llegar hasta el sexto, justo cuando repelió la mayor complicación que tuvo en su labor. Admitió hits corridos de Cheslor Cuthbert y Lázaro Alonso, pero luego se encargó de dominar en fila a los siguientes tres bateadores.
Los Gigantes no pudieron
El duelo se prolongó a través de los relevistas de ambos clubes, hasta desembocar en el octavo cuando los Leones se fueron adelante 1-0 a través de un hombre ponchado. Norlando Valle fue ponchado por JC Ramírez, pero el disparo descontrolado no pudo ser retenido por el receptor Ronald Rivera y Valle logró llegar a la inicial.
Un toque de Alec Craig puso a Valle en segunda y tras un segundo out y una base intencional a Chase Dawson, Benjamín Alegría disparó el cañonazo remolcador para el 1-0 que hizo anotar a Norlando y agitó a la fanaticada leonesa que viajó hasta Rivas, mientras los seguidores sureños no podían creer que lo había sucedido.
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Los Gigantes parecían en posición de ripostar en el cierre del octavo cuando Alonso y Yusniel Díaz conectaron imparables seguidos, pero de nuevo no carburó el ataque rivense, mientras el relevista Samuel Adames salía a flote. Incluso, en el noveno, los Leones sobrevivieron a una última amenaza de los Gigantes.
Un error de Saúl Orozco sobre batazo de Rivera abrió un agujero. Un toque puso a Rivera en segunda y hit de Cristhian Sandoval trató de enviarlo a home, pero fue fulminado por tiro de Chase Dawson que conservó el 1-0 que extiende el reinado de los Leones.
Al final, los Leones se han llevado la victoria en otra demostración impresionante de agallas y clase.


