Cheslor Cuthbert está jugando una pelota de altos kilates con el Rivas. LA PRENSA/LA PROFESIONAL

Cheslor Cuthbert ha sido un factor clave para los Gigantes de Rivas en la Final

El antesalista costeño ha lucido en plan grande y ha resultado decisivo en las aspiraciones de su equipo

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Aunque sus cifras no han sido lo explosivo que muchos fanáticos han demandado a nivel local, lo cierto es que Cheslor Cuthbert ha sido uno de los mejores peloteros en la historia del beisbol nacional. Es uno de los apenas 16 nicaragüenses que han subido a la cima del juego y aunque no logró extender mucho, no pasó sin dejar rastro.

Cheslor resumió .250 (1077-269) en su carrera en parte de seis temporadas en las Ligas Mayores, coleccionó 27 jonrones y sumó 119 carreras impulsadas. Su mejor campaña llegó en 2016 cuando bateó .274 con 12 tablazos a las tribunas y 46 remolques en 128 juegos. Desafortunadamente lesiones e inconsistencias le impidieron seguir.

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Cutberth, de 33 años en estos momentos, es uno de los mejores infielders del beisbol pinolera y una presencia segura en la Selección Nacional que se alista para el Clásico Mundial de Beisbol. Su defensa es altamente segura, un brazo potente y su bate, aunque a veces falto de continuidad, truena cuando los demás suelen apagarse.

Durante la actual Final de la Liga Profesional, Cheslor está bateando .389 (18-7) con un jonrón, dos remolques y ha decido dos partidos contra los Leones. Lo curioso es ver como su trabajo ha ido subiendo en la medida que crecen las exigencias y se ha vuelto una figura crucial para las aspiraciones de los Gigantes de Rivas.

Ha subido su nivel

En la temporada regular Cheslor bateó .294 (102-30), pero solo disparó un jonrón y remolcó únicamente cinco carreras en 30 juegos. En el round robin su promedio bajó a .263, pero disparó tres jonrones y empujó nueve carreras en diez partidos. Y ahora en la Final batea .389 y ya se voló la cerca en un partido y su batazo fue decisivo.

Es decir, estamos en presencia de un estupenda versión de Cheslor, quien sigue siendo un peligro con el bate entre sus manos, un factor de seguridad con el guante en tercera y un líder que inspira más con su juego que con sus palabras. Eso es magnífico cuando Nicaragua se alista con ilusión para participar en el Clásico Mundial.

Deportes Cheslor Cuthbert archivo

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