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Robinson Canó, un infielder de formidables herramientas, gracia al jugar y resultados extraordinarios que parecían llevarlo directo al Salón de la Fama de Cooperstown antes de algunas desviaciones que le privaron de un reconocimiento de esa magnitud, estará en Nicaragua en las próximas horas invitado por los Gigantes de Rivas.
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Canó, de hecho, hará el lanzamiento de la primera bola en el inicio de la Final de la Liga de Beisbol Profesional el domingo en Rivas, donde los Gigantes locales tendrán la visita de los Leones de León a partir de las 6:00 de la tarde. A sus 43 años, Robinson sigue jugando. Viene de ser compañero de Ismael Munguía en las Estrellas Orientales.
Las primeras nueve de sus 17 temporadas en las Grandes Ligas las jugó con los Yanquis de Nueva York, quienes lo formaron en su academia en República Dominicana. Quedó segundo en la votación para el Novato del Año en 2006 y fue al primero de sus seis Juegos de Estrellas con los Mulos, con quienes ganó la Serie Mundial de 2009.
Justo ahí en Nueva York, junto a Alex Rodríguez, Derek Jeter y Mark Teixeira formó uno de los mejores infields en la historia de los Yanquis y de las Ligas Mayores.
Una etapa brillante
Durante su estadía en Nueva York resumió una línea ofensiva de .309/.355/.504 con un OPS de .860, más 204 jonrones, 822 remolques y 1,649 hits. Luego en pleno apogeo de su carrera, a sus 30 años en 2013, firmó un contrato de diez años y 240 millones de dólares con los Marineros de Seattle y aunque inició bien, luego fue decreciendo.
Con los Marineros fue incluso a dos Juegos de Estrellas y logró su mayor producción de jonrones con 39 en 2016 y remolcó 100 carreras dos veces. En 2019 fue transferido a los Mets y en 2021 fue suspendido toda la temporada por consumo de sustancias para mejorar el rendimiento. Volvió en 2022, pero ya estaba en el declive de su carrera.
Ha sido uno de los mejores segundas bases de todos los tiempos y ese vínculo con los esteroides le privó de ir al Salón de la Fama, pero sigue jugando en su natal Dominicana y en México y es uno de los jugadores más apreciados por los fanáticos donde llega porque es una persona sencilla, fácil de socializar y compartir con los demás.