“Más de 10,000 nicas a lo largo de todo el país cuentan sus historias de éxito, de cómo dejaron de fumar gracias al producto y nuestra experiencia”, así posiciona la venta de vapeadores una empresa nicaragüense que cuenta con más de cinco puntos de venta, a pesar que desde 2021 existe una resolución ministerial que prohíbe la comercialización en Nicaragua de este tipo de dispositivos. El argumento para prohibirlos es que puedan dañar la salud de las familias nicaragüenses. Así lo reafirmó el Ministerio de Salud (Minsa), el viernes 2 de enero de 2026.
La legislación nacional “prohíbe la fabricación, exportación, importación, promoción, publicidad, almacenamiento, distribución, comercialización y uso de los sistemas electrónicos de administración de nicotina, cigarrillos electrónicos, vaporizadores y otros dispositivos similares con o sin nicotina a nivel nacional”.
Dicha prohibición está consignada en la resolución ministerial número 334-2021 que está vigente desde agosto de 2021, sustentada en la Ley General de Salud y Leyes complementarias; y en el inicio del 2026 el Ministerio de Salud recordó a través de un comunicado esta prohibición y que su venta es motivo de aplicación de sanciones a los infractores.
Consumo atractivo y moderno
Un vendedor, a quien identificaremos como «Carlos» por seguridad, que se dedica a ofrecer estos dispositivos en línea, explica las características de estos productos: “El vape es más grande y traen una mayor capacidad en diferentes aspectos, pueden ser como en contener más líquido, algunos de ellos pueden traer pantallas y así ya que los vape traen aceites esenciales y resinas”, refiere este vendedor.
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Los precios de los vapeadores pueden variar de acuerdo con la capacidad de inhalaciones, marca y contenido de nicotina. “Un vape de 18 mg/ml de nicotina es considerado un nivel alto de nicotina. Para comparar, un cigarrillo tradicional suele contener alrededor de 10-15 mg de nicotina”, puntualiza Carlos quien ofrece vapeadores con precios que van desde los 220 córdobas hasta los 1,831 córdobas (unos 50 dólares). Él los comercializa, hasta ahora sin ninguna repercusión por parte de las autoridades.
El comunicado del Minsa extiende un llamado a las autoridades nacionales para que garanticen el debido cumplimiento de la resolución ministerial mencionada. Sin embargo, en los últimos años han proliferado a nivel nacional las tiendas físicas y en línea que promocionan estos dispositivos de manera pública y con venta libre.
Riesgo y amenaza real
En 2017 la Organización Mundial de la Salud afirmó que «las pruebas científicas existentes demuestran que los cigarrillos electrónicos no son sólo vapor de agua. Su uso plantea graves amenazas para los adolescentes y los fetos». Uno de los fundamentos del régimen orteguista para la resolución.
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Según la Organización Panamericana de la Salud, en las Américas 21 países regulan de alguna manera los sistemas electrónicos de nicotina, pero 8 prohíben su venta y comercialización. En Panamá existe una regulación reciente que restringe su consumo en espacios públicos cerrados y abiertos de concurrencia pública; mientras en Costa Rica es permitida con alguna restricciones. Por su parte El Salvador cuenta con algunas normativas básicas, Guatemala prohíbe el consumo en espacios cerrados y Honduras no cuenta con una regulación específica sobre estos dispositivos.