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Con este título acabar de aparecer en España una edición del libro que recoge las memorias del rey emérito de España, Juan Carlos de Borbón y Borbón, ya que la primera se editó en Francia y en francés idioma que habla y lee perfectamente el emérito y porque había ciertas reticencias a su edición en España.
El rey Juan Carlos, reside fuera de España, en los Emiratos Árabes Unidos, en Dubái, debido prácticamente a que el gobierno lo ha presionado para dejar España en connivencia con su hijo el actual rey, Felipe VI, aunque se le permite visitas esporádicas al reino que heredó de Franco, quien fue el dictador que gobernó España con mano de hierro al vencer al bando republicano en la guerra civil que se desarrolló de 1936 a 1939, con el título de Jefe de Estado, desde el 1 de enero de 1939 hasta su muerte el 20 de noviembre de 1975.
En sus memorias, Juan Carlos I relata su vida en los años que ejerció la jefatura del Estado desde el 22 de noviembre de 1975 en que se le proclamó como tal por las Cortes todavía franquistas, hasta su abdicación en 2 de junio de 2014, efectiva el 18 de junio. Le sucedió su hijo Felipe, quien no era el mayor de sus hijos, pero por la vigencia de la llamada ley sálica, la sucesión correspondía al hijo varón, ya que sus hermanas Elena y Cristina eran mayores que Felipe, que adoptó el nombre de Felipe VI de Borbón y Grecia y era el príncipe de Asturias.
Don Juan Carlos relata en sus memorias como fue su vida desde su nacimiento en el exilio pues era nieto del destronado del rey Alfonso XIII, quien fue derribado por unas elecciones municipales que fueron ganadas por los republicanos y desataron un caos que se oponía a la monarquía como forma de gobierno.
Juan Carlos nació en Roma el 5 de enero de 1938, hijo de don Juan de Borbón y Battenberg, nieto del rey Alfonso XIII a quien le correspondía la sucesión de su padre, el mencionado Alfonso XIII, y vivió hasta los nueve años en Portugal en Estoril, en Francia, en París y en Lausana, Suiza, donde también vivían otros reyes derrocados.
Franco, tenía la intención de restaurar la monarquía después de su muerte y había escogido la rama de los Borbón para esa restauración y llegó en consenso con don Juan sucesor como dijimos del destronado Alfonso XIII, para traer a España a su hijo Juan Carlos y educarlo bajo su patrocinio en la tierra de sus antecesores. En efecto así sucedió primero educándolo en privado hasta alcanzar la mayoría de edad a los 18 años.
A partir de los 18 años empezó su educación militar ingresando en la Academia Militar de Zaragoza, creada por su abuelo Alfonso XIII donde completó sus estudios de primera instancia obteniendo el rango de alférez y luego en otra de las academias como la de Marina y el Aire para obtener el rango de teniente, cosa que Juan Carlos hizo cursos en las tres academias.
Luego estudia en la Universidad en Madrid para completar su formación académica y cultural. Estudia bajo la tutoría del catedrático Torcuato Fernández Miranda, quien será una pieza muy importante para lograr la transición que llevó a España a convertirse en una democracia al estilo europeo.
Juan Carlos narra en sus memorias como hilando poco a poco para llegar a la transición y como expuse más arriba contará para ello con los consejos y sugerencias de sus asesores entre los que cuenta con el catedrático mencionado Torcuato Fernández Miranda, Adolfo Suárez, a quien nombró como su primer jefe de gobierno puesto que le fue ofrecido al primero. Torcuato le objetó manifestándole que sería mejor que lo nombrara como presidente de las todavía Cortes franquistas.
El primer acto se produjo desde la voladura desde dentro del franquismo en las Cortes en las que Fernández Miranda, le sugiere el llamado sistema de la ley a la ley, que consistía que las propias leyes del franquismo, como las leyes fundamentales del reino franquista destacando la Ley de Reforma Política, como instrumento fundamental para el desmantelamiento del régimen franquista, que abolió el fuero del trabajo, la Ley de Principios Fundamentales del Movimiento Nacional, Ley Orgánica del Estado, Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, Fuero de los Españoles, Ley Constitutiva de las Cortes y la Ley de Referéndum nacional entre otras. La que se votó en las Cortes franquistas haciéndose el hara kiri las mismas, debido al esfuerzo y voluntad que mostró con riesgos el propio Juan Carlos I.
Esto abrió las puertas a la redacción y aprobación de la Constitución española, encomendada a ilustres y destacadas personalidades del mundo del derecho y otras ramas, los que son llamados como padres de la Constitución que son siete ponentes, tales como Manuel Fraga, Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Gregorio Peces Barba, José Pedro Pérez Llorca, Miguel Roca y Jordi Solé Tura, escogidos todos ellos de los distintos partidos políticos ya legalizados por ley.
El recorrido de los años del reinado de Juan Carlos I no fue un lecho de rosas y pasó por pruebas muy duras como por ejemplo el intento de golpe de Estado que contó en su trayecto con conspiraciones, teniendo en cuenta que el Ejército no veía con buenos ojos la apertura tan libre de los antiguos partidos que estaban posicionados con republicanos, y especialmente aceptar la legalización del Partido Comunista liderado por Santiago Carrillo, antigua ficha del partido Comunista de la antigua URSS.
El intento de golpe de Estado se produjo el 23 de febrero de 1981, cuando el teniente coronel de la Guardia Civil con un grupo de guardias civiles entró en el Congreso de los diputados, cuando se votaba la sucesión de Adolfo Suárez quien renunció el cargo hastiado de conspiraciones para derrocarlo como Jefe del Gobierno y líder del partido UCD y se proponía a Leopoldo Calvo Sotelo como nuevo presidente y secuestró el Congreso produciendo incluso malos tratos con el teniente general Manuel Gutiérrez Mellado, para proponer un nuevo gobierno militar intentando involucrar como parte del mismo al propio rey Juan Carlos de Borbón.
La verdad es que se vivieron momentos de incertidumbre y desafíos que debían ser sofocados y que otro militar que había trabajado con el rey Juan Carlos como jefe de su Casa Militar y consejero de confianza aparecía como parte del mismo y que hablaba en nombre del rey. A este intento solo se plegaron la Capitanía General de Valencia bajo el mando del general Milán del Bosch, hombre de prestigio y respeto en el ejército y el teniente general jefe de la poderosa Brigada Acorazada ubicada en las cercanías de Madrid.
La verdad es que el rey nunca estuvo metido en ese intento de querer calificarlo por algunos como autogolpe y que su intervención en una locución televisada después de muchos esfuerzos en televisión se dirigió a los mandos militares de toda España y los españoles en general paró el intento de golpe. Este y otros episodios que se narran en las memorias tienen sus seguidores y quienes están contra de las mismas basadas en argumentos que a nuestro juicio son meras especulaciones que tratan de hacer desaparecer de la historia reciente de España al rey que devolvió la democracia a España y fue piedra también fundamental para integrarla en la Unión Europea.
El autor es abogado y comentarista político nicaragüense radicado en España.