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El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el martes un bloqueo naval de los «buques petroleros sancionados» que salgan o se dirijan a Venezuela, en una nueva escalada de su campaña de presión sobre Caracas.
«Hoy ordeno UN BLOQUEO TOTAL Y COMPLETO DE TODOS LOS PETROLEROS SANCIONADOS que entren y salgan de Venezuela», escribió Trump en su plataforma Truth Social, días después de que fuerzas estadounidenses incautaran un petrolero frente a la costa venezolana.
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Trump también dijo que la flota estadounidense concentrada en el Caribe «solo seguirá creciendo» hasta que Venezuela devuelva «a los Estados Unidos de América todo el petróleo, la tierra y otros activos que anteriormente nos robaron».
Washington sacudió al mercado petrolero el pasado 10 de diciembre al asaltar y decomisar un buque cisterna que estaba sancionado por el Departamento del Tesoro, y que acababa de salir de Venezuela cargado de petróleo.
Estados Unidos se quedó con el buque y el crudo, lo que fue calificado por el gobierno del presidente Nicolás Maduro de «robo descarado»
Se desconoce aún alcance de medidas
En su mensaje, el presidente estadounidense agregó que «el régimen ilegítimo de Maduro está utilizando el petróleo de estos yacimientos robados para financiarse, el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro».
Tras la orden presidencial no está claro cuántos petroleros serían afectados ni qué consecuencias tendrá dicha medida para la industria petrolera venezolana.
La semana pasada, el Comando Sur de los Estados Unidos, que desde agosto ha atacado a más de 30 botes supuestamente ligados al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico Oriental, dio un giro en sus operativos en aguas internacionales al incautar el petrolero Skipper, que transportaba crudo venezolano cerca de la costa del país suramericano y fue interceptado por fuerzas estadounidenses en el Caribe bajo una orden judicial.
La medida, considerada una escalada significativa en la presión contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha tensado aún más las relaciones entre ambos países y contribuido a una caída de los embarques de crudo venezolano, al tiempo que amenaza con nuevas incautaciones de petroleros sancionados en aguas cercanas.