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Consternados se encuentran familiares y amigos del reconocido enfermero José Luis Aguinaga Morales, de 31 años, originario de Nindirí, Masaya, quien también se desempeñaba como subteniente de la Asociación Civil Cuerpo de Bomberos Voluntarios en la filial de este municipio por su muerte.
Aguinaga Morales murió de forma inmediata luego que el conductor de un furgón lo arrollara cuando viajaba en su motocicleta placa MY0763, e iba acompañado de su pareja identificada como Samantha Flores, quien resultó con lesiones graves y fue trasladada de emergencia al Hospital Comandante Hilario Sánchez Vásquez de la ciudad de Masaya.
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Testigos del trágico suceso señalaron que el conductor del cabezal placa M-432482 atropelló al motociclista en la pista de circunvalación de Masaya, en el cruce conocido como El Arenal. El joven falleció luego que su cabeza terminara debajo de las llantas del pesado vehículo. Un primo del ahora occiso dijo a LA PRENSA que el cuerpo sería entregado a sus familiares luego de la reconstrucción del rostro.
El furgonero identificado como Samuel Eliú Moreno Jarquín, de 20 años, quien intentó darse a la fuga sin hacerse responsable de lo ocurrido pero fue identificado por un motociclista que le dio persecución. Este lunes se conoció que el cabezal se encuentra en la Estación de Policía de Masaya.
Reconocido por su servicio
Aguinaga Morales es recordado por su familia como «una buena persona y muy servicial». Su vida se inclinó al servicio y los trabajos de socorro desde instituciones civiles como la extinta Cruz Roja Nicaragüense (CRN) y Cuerpo de Bomberos de Nindirí. En los últimos años se desempeñaba como jefe de Enfermería del Hospital Sermesa de Masaya, de donde salió su cuerpo, antes de la medianoche, para ser velado en su casa de Nindirí.
«No sabes el dolor tan grande que has dejado en nosotros, jamás en la vida me hubiera imaginado que me iba a tocar decirle a mi mamá que su niño ya no estaba en este mundo, solo le pido a Dios que te dé el descanso eterno», escribió en Facebook Gaby Aguinaga Morales, hermana del joven.
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Los Bomberos Voluntarios de Nindirí también expresaron sus muestras de condolencia a la familia recordando al joven como un «valiente hermano de casco».
«Su entrega, valentía y espíritu de servicio quedarán grabados por siempre en nuestros corazones. Hoy el cielo recibe a un valiente que en vida sirvió con amor y dedicación. Descansa en paz, hermano bombero. Tu llama no se apaga, solo cambia de estación», reza la dedicatoria publicada en Facebook.
Homenaje en Sermesa Masaya
Antes de la misa de cuerpo presente en la Parroquia Santa Ana, en Nindirí, el féretro de Aguinaga Morales fue trasladado al Hospital Sermesa de Masaya, donde sus compañeros de trabajo, le hicieron guardia de honor.
Todo el cuerpo de enfermería se hizo presente para despedir a quien se desempeñaba como jefe de esta área.

El féretro fue cargado y montado en una cisterna del Cuerpo de Bomberos de Nindirí hacia el cementerio de Piedra Menuda, ubicado en el kilómetro 21 de la carretera a Masaya.
«Él solo buscaba el bien. Estoy muy afectado porque era como un hijo mío, vivió con nosotros, de esos 15 años, 5 años estuvo viviendo en mi casa, y el cariño que le tenemos es grande. Todos saben que nos tratamos como una familia», expresó el comandante Lester Reyes, de la Asociación Civil Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Nicaragua, filial Nindirí.
Novia se hizo presente
En el sepelio también estuvo presente la joven Samantha Flores, quien iba de acompañante en la motocicleta al momento de la tragedia. Ella resultó con varias lesiones en su cuerpo. Asistida por una silla de ruedas pudo despedirse de su pareja y quien sería su futuro esposo. El dolor y la tristeza era evidente en su rostro.

Las lesiones que sufrió en el accidente no se comparan con el inmenso dolor y nostalgia que reflejaban sus ojos cuando su pareja estaba siendo sepultado. Se puso en pie, no le importó el dolor de sus heridas y con lágrimas le dio el último adiós a Aguinaga Morales.