Alentado por más de 10.000 aficionados, el boxeador mexicano Saúl «Canelo» Álvarez se retó el viernes por última vez con el estadounidense Terence Crawford a 24 horas de su esperado combate de este sábado a las 10:00 p.m. en Las Vegas.
El T-Mobile Arena, con capacidad para unos 20.000 espectadores, suele ser el escenario de las peleas de «Canelo», pero se quedó pequeña para la del sábado, que fue trasladada al Allegiant Stadium (65.000 asientos), hogar del equipo Las Vegas Raiders de la NFL.
En la pelea de Las Vegas, que será retransmitida en vivo por Netflix, «Canelo» pondrá en juego sus cuatro cinturones de campeón indiscutido del peso supermediano (168 libras – 76,2 kg).
«Me he preparado para todo. Volví a las bases, tuve que poner todo en esta pelea», aseguró el púgil de Guadalajara entre vítores de sus seguidores, enfundados en banderas mexicanas y camisetas y gorras del ídolo mexicano.
Crawford, imbatido en 41 combates disputados, dio el peso más alto de su carrera para una pelea en la que tuvo que subir dos divisiones para poder enfrentarse a Álvarez, la gran máquina de facturar del boxeo actual.
«Me siento muy bien, no puedo esperar más», aseguró el peleador de Omaha (Nebraska) entre abucheos desde las gradas.
«Su nombre está arriba»
A la salida de la arena, entre los aficionados imperaba la creencia de que «Canelo» sacará adelante la pelea pese al calibre de su rival.
Crawford es uno de los mejores boxeadores libra por libra de los últimos años pero debe demostrar su capacidad de encaje frente a un rival más potente físicamente.
«Va a estar reñida, se decidirá por detalles porque a Crawford se le ve confiado», dijo a la AFP Alberto Medina, quien viajó con su familia desde Ensenada (Baja California).
Para el aficionado mexicano, los casi cuatro años que lleva «Canelo» sin lograr un triunfo por la vía del nocáut no son un síntoma de que haya comenzado su declive.
«No es un noqueador, no golpea tan duro, tiene su propio estilo. Es más técnico y sabe ganar peleas por su experiencia», señaló.
«Creo que va a ganar Crawford, por sus mayores habilidades», rebatió el mexicano-estadounidense Mateo Díaz, un amante del boxeo de Boise (Idaho).
«Si en los primeros asaltos se ve que puede aguantar la pegada de Canelo, llegará al final del combate y ganará por decisión», auguró Díaz, que trabaja en la construcción pero ya probó fortuna en el boxeo en un primer combate profesional.
Como en años anteriores, la pelea de «Canelo» se programó en el marco del fin de semana de festejos por la independencia de México.
El propio boxeador dijo estar orgulloso de representar a su país «más en momentos más difíciles», en referencia a la situación que viven comunidades mexicanas en Estados Unidos desde el inicio de las redadas antimigrantes ordenadas por el presidente Trump.
Ver a un boxeador mexicano ganar en Estados Unidos «podría ayudar a la gente latina a tener una distracción», pero «es un tema mucho más profundo», señaló Díaz, que también duda de si una derrota impactaría en el legado de Álvarez.
«Canelo’ ya ha hecho suficiente, su nombre está arriba», afirmó. «Sólo tiene que dar una buena pelea para nosotros».