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Mientras el sector arrocero de Nicaragua ve cada vez más lejana su meta de producir el ciento por ciento del arroz que demanda el mercado local, su contraparte estadounidense que le abastece parte del 25 por ciento de los requerimientos del mercado visitó recientemente el país para resolver algunas quejas de los importadores nicaragüenses referidas a la calidad y fragilidad del grano que se quiebra demasiado. La representante de la federación de arroceros aprovechó para reclamar la supuesta reducción de las importaciones de arroz estadounidense a Nicaragua.
Por su parte, representantes del sector arrocero nicaragüense aseguran que la producción de arroz en Nicaragua y el resto de Centroamérica enfrenta grandes retos, provocados por la variabilidad climática, el incremento de los costos de producción y especialmente por la amenaza que implica la entrada libre de arancel del arroz que producen sus pares de Estados Unidos con muchas ventajas, entre ellas los subsidios federales que reciben.
Actualmente en todos los países miembros del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, conocido como DR-Cafta, concluyó el proceso de desgravación y el arroz producido en Estados Unidos entra libre de arancel. En Nicaragua goza de ese beneficio desde el 1 de enero del 2023.
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Arroz de EE. UU. de mala calidad
Durante una reciente visita a Nicaragua, Asiha Grigsby, directora sénior de promoción internacional de USA Rice (Federación de Arroceros de Estados Unidos) para el hemisferio occidental, admitió que la preocupación por la calidad del arroz que le venden a Nicaragua y otros países de la región sigue siendo un desafío.
Según la USA Rice, la inconsistente calidad del grano y los altos niveles de arroz quebrado que reciben en las importaciones procedentes de Estados Unidos han obligado a algunos importadores nicaragüenses a buscar proveedores en Suramérica.
Grigsby aseguró que los socios de USA Rice realizan esfuerzos continuos para mejorar la calidad y consistencia del grano que producen; y ven en el mercado nicaragüense un potencial real para que el arroz estadounidense recupere la cuota de mercado que alguna vez tuvo. «Al mismo tiempo, el gran entusiasmo de minoristas y distribuidores por las promociones y los nuevos formatos del producto demuestran que el arroz estadounidense sigue siendo muy valorado en Nicaragua», sostuvo Grigsby.
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Producción se redujo en casi 2 millones de quintales
Pese a este optimismo, Grigsby lamentó que durante el primer semestre de este año los arroceros estadounidenses sólo colocaron en el mercado nicaragüense un poco más de 54,000 toneladas (1.18 millones de quintales), volumen inferior en casi 40 por ciento en comparación con las 89,000 toneladas (1.95 millones de quintales) que importaron durante el primer semestre del 2024.
Durante su visita la funcionaria se reunió con representantes de AgriCorp y con Samuel Mansell, quienes juntos importan alrededor del 75 por ciento del arroz que entra a Nicaragua del exterior. También representantes de la Distribuidora Nacional S.A. (Dinsa) que distribuye alimentos a las cadenas de supermercados Walmart, La Colonia y el Hiper.
Según los reportes de comercio exterior del Banco Central de Nicaragua (BCN) entre enero y mayo de 2025 se importaron 79,283 toneladas de arroz (1.74 millones de quintales), volumen superior en 14 por ciento en comparación con las 69,752 toneladas (1.53 millones de quintales) que se trajeron del mercado externo durante los mismos meses del año pasado. No obstante, el reporte no incluye el país de origen de estas importaciones.
Ese incremento en las importaciones es atribuido a la caída que registró la producción del grano el año pasado, cuando según el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio del ciclo agrícola 2024-2025, la meta era producir más de 6 millones de quintales, tal como ocurrió en 2023. Pero por diversos factores, entre ellos climáticos y falta de financiamiento, los que principalmente enfrentó AgriCorp que está pagando una deuda de impuestos atrasados que lo mantienen con limitaciones financieras, el año pasado sólo se produjeron 4.75 millones de quintales. AgriCorp es el principal productor, procesador e importador de arroz del país.
Se importó menos arroz de EE.UU.
Aunque el volumen de importación de arroz creció durante los primeros meses de este año, según USA Rice sus envíos a Nicaragua se redujeron. Aunque no hay reportes oficiales sobre el origen de estas importaciones del grano, representantes del sector consideran que gran parte vino de otros países y no de Estados Unidos. Esto porque en marzo el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) abrió un contingente de 90,000 toneladas (1.98 millones de quintales) que podía provenir de cualquier país miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Un especialista en comercio exterior explica que ese contingente se justifica con el nombre de «desabastecimiento», como una formalidad ya que se debe proteger la producción local. Pero eso no implica que haya escasez del grano. Simplemente el sector no es autosuficiente y el país debe importar alrededor del 25 por ciento de la demanda local que ronda los 8.50 millones de quintales.
En este caso, el contingente permitía importar el arroz desde países distintos a Estados Unidos, que ya no tiene cuotas ni paga arancel. Pero actualmente se puede conseguir arroz más barato en otros países, aunque estos todavía tengan aranceles para proteger la producción local. «El contingente se emite sustentado en un supuesto desabastecimiento, aunque no haya escasez de arroz per se. Pero sí hay necesidad de importar para garantizar el abastecimiento local porque no somos autosuficientes», explica el especialista.
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Producción creció y también el consumo
Además, según un estudio del BCN, en la última década la producción de arroz creció sustentada en un incremento de los rendimientos promedios que pasaron de 26 quintales por manzana a 49 quintales por manzana, mientras las áreas de producción se mantienen alrededor de las 100,000 manzanas en los tres ciclos productivos.
La producción pasó de 4.07 millones de quintales en 2014 a 6.14 millones en 2023. Sin embargo, el año pasado retrocedió hasta 4.75 millones de quintales. Según el Plan Nacional de Producción, para este año la meta es sembrar 106,453 manzanas y producir 5.09 millones de quintales del grano.
Sin embargo, el país seguirá dependiendo de las importaciones para abastecer la demanda local porque esta también creció en la última década. Según los Planes Nacionales de Producción, Consumo y Comercio, el consumo aparente pasó de unos 6.50 millones de quintales anuales a 8.50 millones de quintales.
Este crecimiento se suma a los obstáculos que le han impedido al sector arrocero nicaragüense alcanzar la tan ansiada autosuficiencia, ya que la producción sigue en el rango de los 6 millones de quintales y en caso de afectaciones como la del año pasado ni siquiera llegó a los 5 millones de quintales. Pero el consumo ya superó los 8 millones de quintales.
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