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Samer Samir Alwazir González, un ciudadano nicaragüense-palestino de 28 años, pidió de manera urgente a las autoridades de Nicaragua que lo ayuden a salir de Gaza junto a su familia. Llevan más de 650 días atrapados bajo el riesgo constante de bombardeos y ahora enfrentan una hambruna que, según sus palabras, «es lo que más nos está matando».
González se graduó en Economía en la Universidad Nacional Autónoma de León (UNAN-León) en 2021. Su madre, Azucena González Vargas, es originaria de Malpaisillo, León, y su padre, Sami Darwish Alwazir, es un palestino nacionalizado nicaragüense.
«Toda mi familia es de León. Ahorita estamos en el norte de Gaza, hemos tenido que movernos de casa para mantenernos seguros», contó en entrevista con LA PRENSA.
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González publica en su cuenta de TikTok con frecuencia lo que ocurre en Gaza, ciudad que está siendo brutalmente atacada y cuya población está sufriendo una hambruna masiva debido a que Israel no permite la entrada de ayuda humanitaria.

Recientemente, el gabinete de seguridad de Israel aprobó un plan para intensificar la guerra y ocupar la ciudad de Gaza, allanando el camino para capturar militarmente toda la franja de manera progresiva.
«He estado aquí atrapado en Gaza por más de 650 días, soy ciudadano nicaragüense-palestino, nicaragüense por gracia de Dios, pasé más de 15 años de mi vida en León, Nicaragua, crecí allá, estudié allá, todos mis amigos están allá, mi familia», dijo Alwazir González.
En 2021 llegó a Gaza
El joven contó que en 2021 llegó a Gaza junto a su familia con la intención de «mejorar mi vida y buscar nuevas oportunidades», pero todo cambió el 7 de octubre de 2023, cuando inició la ofensiva de Israel. Desde entonces —explica— no han vuelto a «ver la luz» y sobreviven en condiciones extremas.
El motivo de su viaje, también, fue reunirse con su papá y hermanos. González vive con su esposa e hijo de 8 meses. También con su hermano mayor Osama Samir, su cuñada, dos sobrinos, y sus hermanos menores, Youssef y Sara. Sobre su padre dijo que salió antes de la guerra hacia Egipto donde se sometería a una cirugía.

Antes de la guerra, González, su hermano y padre habían abierto una clínica dental «Novadent» en Gaza. «Mi papá es odontólogo, graduado en Cuba, miraba a los pacientes, mi hermano y yo estábamos encargados de la administración que nada faltara, todo estaba bien, el negocio iba creciendo, habíamos ahorrado dinero, estábamos en buenas condiciones», describió a este Diario.
La clínica fue bombardeada y quedaron sin empleo y sin ese ingreso. «Llevamos dos años de no trabajar, estamos sobreviviendo de lo que nos manda nuestra familia. Aquí no hay trabajo, y si encontrás es peligroso porque bombardean, es un riesgo constante, incluso si estás en tu casa estás en riesgo, no hay seguridad», contó.


El joven enfatizó que son más de 650 días en la que «nuestra vida ha estado en riesgo». Actualmente él y su hermano, también nicaragüense, son los únicos varones, quienes «nos toca velar por la seguridad de nuestras familias».
«La situación en Gaza es muy difícil desde el 7 de octubre de 2023, hemos estado en una guerra, de la cual no esperamos que tardara tanto, los disparos, bombardeos. Nuestro mayor miedo es a la muerte, perder a mi esposa, hijos», contó González.
«La hambruna es lo que más nos está matando»
El nicaragüense-palestino dijo que «nuestra vida cambió totalmente, ahorita batallamos por agua, luz, comida. Todos los días buscamos agua, comida, a veces no encontramos comida, la energía es difícil, a veces no cargamos los celulares. No hay gas, usamos leña, nuestra vida cambió drásticamente».
Actualmente el reto que enfrenta es batallar contra el hambre, González es enfático al señalar.
«La hambruna fue espantosa, los bombardeos fueron y son horribles, cientos de muertos al día y la verdad no sabemos cuanto más vamos a resistir, hoy en día la hambruna es lo que más nos está matando, porque no hay nada, no hay arroz, frijoles, queso, huevo, carne, sal no se encuentra, y lo único que hay es harina», apuntó.
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González explicó en el vídeo publicado en Tik Tok que la dieta de su familia se limita únicamente a pan hecho con harina, alimento que deben conseguir arriesgando la vida.
«Traer harina no es que vaya al mercado a comprar harina, literalmente fuimos y arriesgamos nuestra vida para traer un bolsón de 25 kilos de harina, una harina que dura diez días, porque somos diez personas que diario comemos harina, no hay más que harina», describió.
González insistió en que a diario los hombres «arriesgamos nuestra vida para ir atraer esa harina, eso es lo que vale nuestra vida un bolsón de harina».
«Estamos pidiendo que nos saquen de aquí»
El joven contó que ha tratado de contactar a las autoridades nicaragüenses. «Mi papá se contactó con la Embajada de Nicaragua en Egipto y mi mamá mandó mensaje a Cancillería y a Presidencia, sin embargo no hemos obtenido respuesta».
En su mensaje, el nicaragüense-palestino imploró a las autoridades nicaragüenses ayuda de forma urgente.
«Envío este mensaje a mi país, a Nicaragua, que manden a las autoridades nicaragüenses por favor, ayúdennos, nosotros estamos pidiendo que nos saquen de aquí y nos devuelvan a nuestro país, a mí y a mi familia, somos diez personas en total, cinco personas adultas y cinco menores», afirmó.
El joven dijo que no «nosotros no sabemos qué más hacer ni cómo más hacer llegar nuestro mensaje».